El presidente de la Asociación Nacional de Ganaderos (ANAGAN), José Manuel Pérez, denunció que las autoridades de Cuarentena Agropecuaria del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) están permitiendo la importación de alimentos de países que tienen problemas con la fiebre aftosa.
Pérez pidió al Departamento de Cuarentena Agropecuaria que no permita la importación de productos lácteos de países con fiebre aftosa, porque de resultar afectados las consecuencias serían "incalculables" para una actividad económica que alcanza B/.1,500 millones.
Pérez advirtió que los ganaderos del país están preocupados por la entrada de los productos originarios de países que tienen problemas con la aftosa como Venezuela, Brasil y Colombia, lo que dijo se ha comprobado comprando el producto en el mercado.
Señaló que la ANAGAN se entera sólo por casualidad de la situación, cuando ya los productos están en la mesa del comprador, porque el MIDA no le informa sobre el permiso que está dando para la importación de estos productos originarios de países con fiebre aftosa.
La fiebre aftosa fue introducida por primera vez en 1870 con animales traídos del continente europeo y se detectó posteriormente en la costa noreste de los Estados Unidos de América, la provincia de Buenos Aires, Argentina, la región central de Chile, Uruguay y el sur de Brasil.
En los últimos días, y pese a la medida anunciada por la presidenta Moscoso de trasladar de lugar a algunas tiendas libres o "duty free", se ha podido comprobar la creación de nuevas instalaciones comerciales en detrimento del espacio disponible para los usuarios de la terminal aérea.
El GAFI ha señalado que hay que observar con cuidado a las asociaciones sin fines de lucro porque éstas reciben dinero, del cual hay que saber su origen y su destino.
De acuerdo con el asesor jurídico de la Superintendencia de Bancos, Enrique Arturo de Obarrio, a raíz de los sucesos del 11 de septiembre del año pasado, el GAFI adoptó ocho recomendaciones especiales sobre el financiamiento del terrorismo. La última tiene que ver con las organizaciones o asociaciones sin fines de lucro.
Indicó que se están haciendo las consultas correspondientes entre las autoridades involucradas a efectos de determinar la necesidad o no de adecuar la normativa y controles existentes para las ONGs, a lo que sin lugar a dudas se procederá, si así se considera necesario.
Expresó que es importante evaluar la efectividad de los controles existentes y hacer los ajustes a que haya lugar, de manera que este vehículo jurídico cumpla con el sano propósito para el cual ha sido concebido, sin que se pueda aprovecharse de éste para propósitos malsanos.
Será necesario revisar los mecanismos que permitan comprobar el destino de los donativos recibidos, y verificar que todas las asociaciones sin fines de lucro existentes en Panamá hayan cumplido con los requisitos establecidos.