La dirección Nacional de Corrección del Ministerio de Gobierno y Justicia investiga a dos médicos, de la cárcel pública de Colón y del Centro de Rehabilitación de Nueva Esperanza en la provincia de Colón, por incumplimiento de sus funciones en los centros penitenciarios.
De acuerdo con la directora de Corrección, Concepción Corro, se investigará la denuncia efectuada por el capellán de las cárceles de Colón, padre Alan McLellan sobre el descuido en la salud que presentan los reos de estos dos centros.
Subrayó que iniciará las investigaciones para deslindar responsabilidades y advirtió que en caso de que los galenos hayan incumplido su trabajo se ordenará su inmediata destitución.
El padre McLellan indicó que la clínica del centro de Nueva Esperanza se caracteriza por pocas horas de presencia de los médicos y escasez de medicamentos.
Según la información divulgada en Semanario Panorama Católico, el centro carece de un programa de salud preventiva que detecte enfermedades infecto-contagiosas, tanto al ingresar como al salir los reos de la cárcel.
"Se corre el riesgo de relacionar una persona enferma con otras sanas lo que constituye un peligro para los internos", precisó el padre.
El sistema carcelario panameño requiere de una inversión superior a los B/.20 millones, para que se les garantice a los internos el respeto de sus derechos humanos.