El abogado Héctor Huertas explicó a El Panamá América que él se condujo tal y como dispone el Código de Ética, no obstante, su inconformidad radica en la resolución emitida por el ERSP donde se libera de responsabilidad a Unión Fenosa.
Huertas temía que por "inconsistencias" en la demanda de Antinori que buscaba el pago de B/. 2 millones, Nitalia terminara "en nada" o quizás en "cinco o seis años, que es lo que duran estos procesos, estuviera muerta".
Siendo así, la indígena y su familia aceptaron un acuerdo por B/. 200 mil con Unión Fenosa que ya se hizo efectivo.
"No fue antojadiza esta cifra", aclaró Huertas. Un equipo de economistas y auditores estableció una tabla basada en los años de Nitalia, la expectativa de vida, el salario mínimo, sus niñas, entre otros puntos".
Huertas fue enfático en que a la familia se le plantearon dos opciones: "esperar por un juicio o aceptar el acuerdo, ellos optaron por lo último". El arreglo se logra después de unos seis meses de reuniones entre las partes.
El jurista dijo también que "los abogados no deben exponer a una persona tan pobre y humilde al tránsito de los tribunales de justicia".
Huertas es acusado ahora por Antinori del delito de prevalicato.
Consiste en que según el demandante, el abogado Huertas se reunió con la firma de abogados que representa a la empresa Unión Fenosa para "negociar rápidamente una revocatoria del poder de Antinori, así como una transacción entre la familia de Nitalia Martínez y la empresa Unión Fenosa".
"Nitalia tiene hoy un mejor futuro, gracias a los tratamientos que se le están haciendo en la comarca", dijo Huertas.