Nación

La incertidumbre diaria de un taxista en la ciudad

Dentro de poco no podrán cumplir con las exigencias del pasajero.


Como todos los días, "Moreno", un joven "palanca" de unos 26 años, se estaciona en una esquina de "la 4 de julio" para ver si alguna buena carrera "le cae". Ni imaginaba que minutos después estaría dando vueltas por la ciudad con una copiloto.
Sin más, medio receloso, aceptó nuestra propuesta de acompañarlo por algún tiempo en su recorrido, porque según dijo: "a nadie le gusta subirse a un taxi ocupado".
Para él, es un día como cualquiera. Desde las 6: 00 de la mañana sale en el Toyota Tercel negro, con vidrios ahumados y aire acondicionado, con el propósito de no parar hasta las 8: 00 ó 9: 00 de la noche, pero da gracias a Dios de que no sea miércoles, día de lotería, porque "se paraliza todo".
Antes de que abordásemos el taxi, hacía 20 minutos que Moreno había hecho su última carrera hacia vía Brasil. De allí se había ido en blanco hasta la famosa esquina de taxis en la Avenida de Los Mártires.
"Cuando no hay movimiento, a veces pasa una hora y no sale nada", nos responde ante nuestra inquietud de que pasaron 15 minutos y no lo paraba nadie. Íbamos a la altura de avenida Perú.
De pronto, alguien en la acera levanta su mano. El taxi se detiene y una joven dice: "Me deja frente al Yates y Pesca", acto seguido se suben dos jovencitas con un niño.
En el camino éstas hablan de un caso en la corregiduría y que si la comida que vende "fulana" está buena, y por cierto, barata, pero también sale a relucir el tema del día: "¡Dicen que la gasolina subió otra vez!".. ¡Ay, no, ahora uno va a tener que andar en taxi sin aire!
Después de dejar a los pasajeros en la avenida Balboa otra señora le hace señas al conductor y consulta: ¿a la terminal? Posteriormente, se sube, sin decir siquiera "buenas tardes".
Moreno retoma el tema del combustible y comenta que sólo apaga el aire acondicionado en la noche, pero aún así advierte: ""estoy viendo que lo voy a tener que quitar, pero me duele porque la gente se fija en eso demasiado".
Casualmente, cuando el joven se dispone a buscar música en la radio, sintoniza una emisora en donde hablan del mismo asunto, demostrando que en definitiva ese era el dolor de cabeza del día.
"No hay ganancia y todavía algunos dueños de taxi son conscientes y bajan la cuenta, pero hay otros que ni por ahí", comenta un oyente que llama a la emisora.
Inmediatamente preguntamos: ¿y el dueño de este taxi, te bajó la cuenta? "Llevo un año en este taxi y nada, todos los días le doy sus B/.20 de cuenta y si acaso me llevo unos B/.15 para la casa", dijo.
De hecho, de 6: 00 de la mañana a las 2: 00 de la tarde que eran, tenía en su bolsillo B/.28.00.
Ya había sacado la cuenta, pero tenía que empezar a recoger B/. 18 para la gasolina y lo que quedara para llevar a casa.


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200471
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América