LOS MORADORES de la tercera y cuarta etapa de Las Mañanitas se sienten engañados, ya que lo que parecía un sueño ahora se ha convertido en la manzana de la discordia.
Y es que los residentes de estos sectores se beneficiarían con la construcción de un acueducto, con lo cual se solucionaría el problema del suministro de agua potable que aqueja a estos lugares.
El Estado cerró un contrato mediante el Programa de Inversión Local (PROINLO) con la empresa Coneticut para construir un acueducto con un costo cercano a los 33 mil balboas.
Pero, no sólo la empresa no ha entregado la obra, sino que se ha obligado a los moradores a pagar para terminar el proyecto, cuando el mismo debiera estar cubierto en su totalidad por la suma que se aprobó para su ejecución.
Hay un disgusto general. Y no es para menos. Tienen casi 20 años de estar recibiendo el suministro de agua potable mediante el sistema de carros cisterna.
Guillermo Arcia, Mayra Rodríguez y Ana Hall, en representación de la comunidad, se apersonaron a interponer una denuncia pública al Panamá América debido a que el señor Iván Oriel Arrocha, morador de la comunidad, a nombre de un supuesto comité y otras personas, están cobrando a los residentes por los trabajos realizados hasta el momento, además de que la obra no ha sido culminada.
Panamá América consultó al jefe del departamento de Desarrollo Comunitario del Instituto de Acueductos y Alcantarillados (IDAAN), Gerardo Alexander, quien señaló que nadie puede estar cobrando dinero a los moradores y mucho menos sin una autorización.
Alexander manifestó que el señor Arrocha se presentó al IDAAN y se le solicitó una serie de requisitos que hasta la fecha no ha presentado.
"Hasta el día de hoy, después de dos semanas no ha traído certificación de lo que se le había pedido", indicó Alexander. Entre los requisitos exigidos están presentar la certificación del Ministerio de Salud o del Ente Regulador que están legalizados para distribución y comercialización del agua.
De acuerdo con los denunciantes, en el 2002 se escoge de a dedo el comité Desarrollo y Esperanza, en el cual el señor Iván Oriel Arrocha queda como presidente. Supuestamente, este grupo iba a beneficiar a la comunidad. Sin embargo, la situación fue totalmente diferente. Guillermo Arcia relata que se hicieron dos actividades bailables y en ninguna de las dos se presentó un informe sobre las ganancias. A pesar de que la compañía Connecticut ganó una licitación para los trabajos, el comité se aprovechó del desconocimiento de la comunidad para cobrarle la suma de 45 dólares por residencia. Adicional a esto, este comité también está exigiendo a cada familia 15 dólares para la reparación de los tanques de reserva de agua que se dañaron.
Les cobran, los engañan y no les entregan el acueducto
Los moradores denuncian que la empresa Connecticut S.A. no ha cumplido con los trabajos.