Nación

Los Corredores Norte y Sur y la falta de inspección


El Estado panameño, velando por los intereses de sus ciudadanos, debe fiscalizar todas las actividades que repercutan en beneficio de los mismos.
Es por ello, que en la construcción de los Corredores Norte y Sur debe existir un cuerpo oficial de ingenieros y técnicos que supervisen el desarrollo de estas obras y no un solo ingeniero que a vuelo de pájaro observe los dos proyectos.
A la fecha, no se sabe ni hay constancia oficial sobre la calidad de los agregados, mezcla de agregado, tipo y resistencia de las barras de acero, dureza del hormigón a la compresión y al desgaste por rodadura, calidad de los diferentes estratos de suelos en las estructuras y el tipo de material utilizado en los rellenos.
Sabemos que en una ocasión y al principio se envió un lote de acero para que el laboratorio de ensayos de la Universidad Tecnológica lo analizara y no cumplió con las normas de calidad. Nunca más se vieron muestras de nada por parte de dicha empresa.
Es una práctica usual y oficial que a todos los materiales de construcción que influyan en la seguridad de una edificación se les realicen pruebas de resistencia y fatiga, ya sean barras de acero, bloques y mezcla de hormigón sin que se tomen en cuenta quién es el dueño o quién la vaya a utilizar.
Esta falta de fiscalización que contó con el aval del anterior Ministro de Obras Públicas, provocó el colapso de la fundación de un puente, la destrucción de una viga ya fundida, el mal peralte o elevación a la entrada de un puente, y ahora mismo vemos que se está reparando un tramo del pavimento del Corredor Sur.
Nuestra idiosincrasia y óptica sobre cómo manejar los problemas inherentes a la Cosa Pública y Privada es un poco diferente a la de nuestros amigos mexicanos, aquí no todo se arregla a todos los niveles y con todos los gobiernos.
Durante el período del gobierno anterior denunciamos desde la Asamblea Legislativa estas anomalías y presumimos citar en más de una ocasión a la Comisión de Obras Públicas y al pleno al Señor Ministro del ramo y al Contralor General de la Nación, para que nos explicaran esta mala práctica de ingeniería en la ejecución de estas obras y la falta de inspección, pero la aplanadora del PRD, con el ánimo de defender los intereses de los mexicanos y de sus "amigotes" panameños enquistados en las más altas esferas del gobierno, bloquearon las iniciativas a esta investigación.
El argumento de los beneficiarios o socios panameños es que en una obra por concesión administrativa el dueño está en la obligación y es de su beneficio hacer bien las obras, que ellos hacen pruebas internas y rutinarias que garantizan un producto final de alta calidad. Si aceptamos este argumento, entonces en Panamá todos somos discípulos de la Madre Teresa de Calcuta y el país está lleno de santos y monjes. No hay necesidad de ninguna oficina de control de ingeniería y arquitectura, y al mismo tiempo, el Ministerio de Salud debiera dar fe de las bondades de los productos medicinales porque las casas farmacéuticas que los producen ya han realizado los análisis pertinentes.
Todo ingeniero sabe que la falta de una inspección adecuada pueda dar origen a unos productos con vicios ocultos y que las carreteras pueden construirse con una perspectiva de vida de 20, 30, 40 y más de cien años, pero esto de acuerdo a los parámetros de diseño y a la calidad de su ejecución, pero posteriormente ocurre un deterioro acelerado, y esto es precisamente lo que puede ocurrir en los corredores cuando no los entreguen. Algo parecido a lo que sucedió con algunas instalaciones e infraestructuras que recibimos del sector canalero.
Visualizo que cuando estas obras reviertan al control estatal su valor de rescate será muy alto.
Creemos prudente que ahora que se habla de proyectos de puentes y viaductos por concesión administrativa se contemple que los promotores destinen una partida con fondos suficientes para que el gobierno a su vez contrate las obras de inspección, porque otro de los argumentos a favor de la no inspección era que no había fondos necesarios.
Le sugiero al amigo y colega Ing. Moisés Castillo, actual Ministro de Obras Públicas, que medite sobre lo aquí tratado, que revise los contratos de los Corredores Norte y Sur, y especialmente a las modificaciones que a la Ley sobre concesiones administrativas se le hicieron por recomendaciones del anterior Ministro con el propósito de favorecer a estas empresas y en detrimento de los intereses nacionales.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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