Se necesitaron más de 5 horas para que la Policía Nacional pudiera entrar a la casa de Jesica del Carmen Anderson, que estaba alterada insultando a sus vecinos.
A pesar de mediar con la mujer, ésta no mostraba ninguna intención de cambiar la actitud agresiva con sus vecinos y atrincherada en su casa seguía con los insultos.
Anderson es una mujer que sufre de un desequilibrio mental y ya ha destruido las ventanas de sus vecinos, les ha lanzado piedras y hasta a agredido a varias personas de la barriada Villa Liriola en el corregimiento de Cativá.
Pero lo que hizo que llamaran a la policía en esta ocasión fue que destruyó con un machete las ventanas de vidrio de una pastora a la que amenazó que iba a matar como hicieron con el pastor en Panamá.
“A punta de machetes quebró todos los vidrios y cuando salí dijo que me iba a matar como hicieron con el pastor en Panamá” relató la Pastora de la iglesia.
Raymundo Austin, morador de Villa Liriola dijo que ya no soportan más esta situación, porque la vida de los residentes está en peligro, ya que es un problema que viene desde el 2005 y siguen con el mismo percance.
“Ataca a cualquiera y se ha tomado la comunidad, por eso nos vamos a unir para que ya cese este ataque de esta mujer que está enferma y nos tiene presos en nuestras casas” dijo.
Laura Troya de Macías del Juzgado Nocturno de Policía, llegó después de cuatro horas, y ordenó que forzaran la puerta para evitar algún peligro.
Carlos Ruíz, oficial de la Policía de Menores señaló que se vieron en la necesidad de utilizar entrar a la fuerza porque tenían que proteger a los niños
Ahora los moradores exigen que esta mujer salga de esa barriada porque ya no la soportan un día más.