Proyecto de ley
- Contenido
- Consta de 10 artículos y la ley comenzará a regir a partir de su promulgación por el Ejecutivo.
- Vasectomía
- Los hombres mayores de edad también podrán solicitar su esterilización a través de la vasectomía.
- Derogada
- El documento deja sin efecto la antigua legislación sobre la esterilización femenina que data de 1941.
- Estadística
- La tasa de embarazo después de la ligadura de trompas es de 1 de cada 200 mujeres.
- Cirugía
- La recuperación es en poco tiempo y no ocasiona mayores complicaciones.
Las cifras
3.4- millones de personas es la población de Panamá según el último censo nacional
- nacimientos por cada mil personas es la tasa de natalidad de Panamá.
- infantes por mujer es la tasa de fertilidad de las féminas panameñas.
La esterilización de la mujer por medio de la ligadura de las trompas de Falopio es un procedimiento quirúrgico sencillo y ambulatorio; sin embargo, no es reversible.
El ginecólogo Guillermo Rolla Pimentel explicó que esa es una decisión que no debe tomarse a la ligera y la mujer la debe pensar muy bien, porque una vez sea esterilizada y cambia de opinión, es muy difícil dar marcha atrás, pues se trata de una operación que no es reversible.
La operación consiste en separar o cerrar las trompas de Falopio de una mujer para producir su esterilidad permanente. Al cerrar el paso de los óvulos desde el ovario hasta el útero y de los espermatozoides en sentido inverso se consigue que no puedan unirse y producir una fertilización.
Para ello, generalmente se realiza un pequeño corte a nivel del ombligo por el que se hace pasar un laparoscopio para poder acceder a las trompas.
Con ese instrumento, el médico realiza la sutura en ambas partes de cada trompa y se corta o se coagula en el medio de estas dos suturas, quedando separadas y evitando el paso de óvulos o espermatozoides. “La intervención es ambulatoria y muy sencilla”, explicó Rolla Pimentel.
El galeno detalló que desde el punto de vista médico no hay ningún inconveniente en que una mujer se esterilice en cualquier momento de su vida, por lo que la edad de 23 años, que propone la nueva legislación, no incide negativamente en la mujer.
Sin embargo, advirtió que generalmente este procedimiento es permanente. “Hay algunos reversibles, pero en la práctica los métodos que se usan son irreversibles o no tienen ninguna garantía de que puedan ser reversibles, generalmente no lo son”, indicó.
Consideró que una vez se sancione la nueva legislación, las mujeres más jóvenes se van a operar después que hayan cumplido su función maternal.
“Probablemente muchas mujeres se operen, pero lo que hay que promover es una legislación de educación sexual que informe y promueva los métodos de planificación familiar, este tema no se ha visto de una debida forma a nivel de amplia cobertura”, recomendó Rolla Pimentel.
En este sentido, el aumento de adolescentes embarazadas ha dado la voz de alarma en las esferas gubernamentales.
De los casos atendidos en Aplafa se estima que uno de cada seis corresponde a embarazadas de entre 15 y 19 años.