No conocen de fórceps, tijeras hemostáticas, espátulas, portagujas o pinzas de disección. En cambio, saben bien cómo y cuándo utilizar una “gillete”, hilo de coser; té de muñequillo, de canela y de artemisa.
No fueron a la universidad ni hicieron dos años de internado, mucho menos una especialidad en obstetricia, pero son expertas al momento de traer un niño al mundo.

No lo hacen en la comodidad de un hospital, sino en los apartados pueblos del país y sin costo alguno. Son las conocidas parteras, mujeres que asumen la tarea de socorrer a las futuras madres en su labor de parto, personajes fundamentales de la medicina tradicional, que a pesar de los avances tecnológicos juegan un papel importante para salvar vidas.
El Ministerio de Salud, en conjunto con el Despacho de la Primera Dama, identificó en todo el país a unas 2 mil 500 mujeres que han asistido de manera empírica partos caseros.

La razón fundamental de ubicarlas fue capacitarlas para garantizar que el alumbramiento deje de ser tan “rudimentario” y así disminuir la incidencia de mortalidad infantil en el país.
La preocupación está latente, porque el censo de 2010 reveló que el indicador de mortalidad infantil se mantiene en 13.4% por cada 100 mil nacimientos y quedan escasos tres años para cumplir con el cuarto objetivo del milenio.
Se trata de una estrategia que busca una alianza con aquellas mujeres que se dedican a este menester, que sin conocer los riesgos, contribuyen a traer vidas al mundo, informó Ivonne de Martinelli, directora de proyectos del Despacho de la Primera Dama.
“Cada una de ellas recibe una capacitación y un ‘kit’ de atención en caso de que la futura madre no logre llegar a tiempo al centro médico... La ubicación no es precisa, pero lo importante es crear las condiciones básicas para preservar la vida”, explicó De Martinelli.
La capacitación tiene una duración de seis meses, basada en orientar a las embarazadas sobre la importancia de la atención prenatal y de acudir a tiempo a un médico cuando se completen las semanas de gestación. Sin embargo, en caso de que ocurra una urgencia, las denominadas parteras disponen de los insumos básicos para asistir el parto, instrumentos que les fueron entregados por el Despacho de la Primera Dama.
En la comarca Ngäbe-Buglé, a través del programa “Primera Infancia”, se habilitaron cuatro centros de atención prenatal para mujeres que están listas para dar a luz.
El área fue habilitada para que las parteras empíricas atiendan los casos que se presenten de urgencias.
Cuidar la salud, salvar vidas.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Población elaboró un informe sobre El Estado de las Parteras en el Mundo que reveló que cada año 350 mil mujeres, aproximadamente, pierden la vida en el embarazo o el parto y hasta dos millones de recién nacidos mueren en las primeras 24 horas de vida y que otros 2.6 millones de neonatos nacen muertos.
“Esas muertes ocurren porque las mujeres —en su mayoría, pobres y marginadas— carecen de acceso a establecimientos de salud eficientes o a los servicios de profesionales sanitarios cualificados. Los servicios de partería de calidad que están coordinados e integrados en las comunidades y en el sistema general de salud aseguran la continuidad de cuidados esenciales a lo largo del embarazo, el parto y el posparto. Además, en caso de necesidad, los servicios de partería facilitan el traslado de madres y recién nacidos desde el hogar o el centro de salud al hospital, donde reciben la atención de obstetras, pediatras y otros especialistas”, reveló el informe que se dio a conocer a mediados del año 2011.
En Panamá, según informes de la Contraloría General de la República, las defunciones fetales en 2011 alcanzan los 9 mil 800 casos. Mientras que los nacimientos fueron de 66 mil 778 casos.
A pesar de que la función de estas mujeres cada vez se hace más técnica y científica, algunas se resisten a dejar de lado esos preceptos ancestrales que aprendieron y con los que ellas mismas vinieron a la vida.
El “kit” contiene guantes, delantal, papel toalla absorbente, dos toallas antisépticas, cuatro gasas de algodón, hoja de bisturí con mango estéril desechable, toalla sanitaria estéril tamaño grande, entre otros insumos.
Plan de adiestramiento
Parteras reciben kit para la atención de partos
Las mujeres, en su mayoría, se ubican en áreas de difícil acceso.
Un par de guantes quirúrgicos estériles ambidiestros tamaño m:, delantal de plástico para la parte frontal, pad absorbente para debajo de la paciente tamaño 22”x34”, papel toalla absorbente para recibir y secar al bebé, 4 papeles toalla para secar bien al bebé y quitarle todos los líquidos y grasa, dos toallas antisépticas para limpieza externa de genitales de las madres, cuatro gasas de algodón, hoja de bisturí con mango estéril desechable, toalla sanitaria estéril tamaño grande para uso de la madre, perilla de succión de 2 oz estéril para succionar en la nariz o boca del bebé, clamp umbilical estéril “posi-grip”: para prensar el cordón umbilical y bolsas para desechos.