El presidente Ernesto Pérez Balladares afirmó ayer que "no le tengo temor a ninguna represalia de nadie" cuando abandone el poder el próximo miércoles y sostuvo que no tendría "ningún problema" en renunciar a la inmunidad que le concederá el Parlamento Centroamericano (PARLACEN) en su calidad de exgobernante.
"Yo no tengo temor de ninguna represalia de nadie, porque durante toda mi vida, que incluye los últimos cinco años de mi gobierno, jamás he hecho un acto que se pueda considerar ilegal o ilegítimo, nunca", enfatizó.
Los estatutos del PARLACEN señalan que todos los expresidentes de los países miembros adquirirán automáticamente la calidad de miembros del organismo con las mismas prerrogativas que sus diputados, incluyendo la inmunidad parlamentaria.
Las declaraciones de Pérez Balladares se enmarcan en las últimas diferencias que ha tenido su gobierno con sectores de Estados Unidos, que han denunciado el tráfico de chinos desde Panamá hacia Norteamérica y la supuesta corrupción en el manejo de los bienes revertidos.
"Si hay el ánimo de hacerme daño con publicaciones injuriosas y calumniosas, créanme que me sé defender y me seguiré defendiendo", indicó.
Preguntado si considera que estas publicaciones tienen alguna relación con el fracaso de las negociaciones para el establecimiento en Panamá de un Centro Multilateral Antidrogas (CMA), respondió: "Si ese es el precio que tengo que pagar por no haber accedido a pretensiones de sectores nacionales y extranjeros, magnífico, lo pago con gusto, porque lo que hice fue defender los mejores intereses del país".
Pérez Balladares indicó que tiene la intención de participar en el PARLACEN en calidad de expresidente, pero aseguró que no tendría ningún problema en renunciar a la inmunidad parlamentaria que le garantiza este organismo, si se decide investigar algún acto de su administración.
"Estoy pensando ir al PARLACEN por lo que significa y porque no le veo sentido a gastar tanto dinero en ingresar a este organismo y después hacer lo que hizo Endara (Guillermo) de darle la espalda", manifestó.
El exmandatario Guillermo Endara retó recientemente a Pérez Balladares a imitarlo en su decisión de renunciar a la inmunidad del PARLACEN, para permitir cualquier investigación en torno a su mandato.
Por otro lado, el gobernante desestimó la posibilidad de que la alianza Unión por Panamá logre firmar un pacto con legisladores del Partido Solidaridad y la "Bancada Popular", que aglutina a miembros de la Democracia Cristiana y de la facción arnulfista denominada "los saltamontes".
"Sería muy extraño que un partido que tiene 34 legisladores propios y que sólo necesita dos para hacer mayoría no lograra reunir esa mayoría, sabiendo que hay 14 legisladores que no tienen una identificación política de pro-gobierno o contra gobierno", expresó.
Añadió que "tengo la esperanza de que se pueda conseguir dentro de esos legisladores, los dos o tres votos que se necesitan para hacer mayoría".
A juicio de Pérez Balladares, si la presidenta electa logra tener mayoría en la Asamblea estaría en su derecho de derogar las leyes que crea conveniente, como la Sala Quinta en la Corte Suprema de Justicia, aunque advirtió que esto sería "un error" porque esas medidas benefician al pueblo, "pero así es la democracia".