La Corte Suprema de Justicia mantuvo la detención a un grupo de agentes de la Policía, presuntamente implicados en el secuestro de Marcos Rojas y su hijo Anthony De La Cruz Rojas, hecho perpetrado en agosto pasado en Juan Díaz.
La decisión de la Corte se fundamentó en la declaración de un agente infiltrado, a quien se le propuso junto a otros miembros de la Policía participar en el secuestro de Marcos Rojas, quien mantiene un negocio de chapistería.
Según el testimonio del agente encubierto, a Rojas se le dio seguimiento por varios días y el 13 de agosto fue detenido por un patrulla de la Policía, que era ocupado por un teniente y un cabo, que lo obligaron a bajar del auto.
Luego, apareció un auto BMW del que bajaron varios sujetos con placas y gorras de la Policía, que los subieron al vehículo, los encapucharon y golpearon.
Trascendió que los agentes policiales solicitaron un rescate de B/ 1 millón para liberar a los secuestrados, pero que uno de los plagiados escapó y alertó a las autoridades, y así se logró la captura in fraganti de los policías.