La denuncia que alertó a las autoridades sobre el problema de los niños en la zafra de la caña no fue en vano, ya que tan sólo 10 días después de su visita a las zafras del azúcar, el defensor del Pueblo, Italo Antinori, presentó la propuesta "Escuelas Móviles", que se visualiza como una posible salida a un problema que existe desde hace muchos años.
La propuesta de Antinori se basa en el artículo 91 de la Constitución Política de la República de Panamá, que estipula el carácter obligatorio del nivel primario de enseñanza, y en el artículo 117 del Código de Trabajo, que prohibe el trabajo de los menores que no hayan cumplido los 14 años, siempre y cuando obtengan la aprobación de la autoridad administrativa de donde laboren.
El Defensor del Pueblo presentó su propuesta a la presidenta de la República Mireya Moscoso, en dos etapas, una que iniciaría en los próximos días, y otra para la temporada de zafra del 2001.
Para la realización de estas actividades Antinori propone la creación de una comisión integrada por la Defensoría del Pueblo, el Ministerio de la Juventud, la Mujer, la Niñez y la Familia, y la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Legislativa, con el fin de orientar a empresarios, y trabajadores sobre los principios constitucionales y laborales de la Convención sobre Derechos del Niño.
La propuesta sugiere inspecciones del Ministerio de Trabajo a los sitios o centros de descanso de los trabajadores durante la zafra, de manera que, mediante consultas y recomendaciones se mejoren las condiciones de alojamiento y alimentación.
También se propone con la cooperación del Ministerio de la Juventud, estudiar la posibilidad de instalar en algunos terrenos, la construcción de viviendas temporales para los campesinos que trabajan cortando caña.
El defensor del Pueblo advierte que el primer punto de su propuesta que trata sobre educación fue bien acogido por las autoridades estatales que los acompañaron, por lo que solicita el inicio de este proyecto lo antes posible.
La Defensoría del Pueblo señala que después de estudiar las distintas circunstancias del proceso de la zafra que lleva más de 80 años, se pudo determinar que muchos menores de edad son llevados por sus padres hasta los centros de trabajo, porque se ha hecho una costumbre entre indígenas y campesinos convivir con sus esposas e hijos en los meses de la zafra.
Esto trae como consecuencia que algunos niños menores de 14 años, sean empleados para trabajar cortando caña, violando las convenciones de Derechos Humanos, de protección al niño y otras disposiciones legales.
Por esta razón Antinori propone al Gobierno que estudie y considere el establecimiento de escuelas móviles en los distintos albergues o sitios de descanso de los trabajadores de la zafra, que deberán funcionar durante esos dos primeros meses del año escolar.
Entre las ventajas que esto traería se menciona que los niños acompañarían a sus padres y aprovecharían el tiempo estudiando, cumpliendo con lo establecido en el artículo 91 de la Constitución.
Además, evitará que sean utilizados como trabajadores de campo, en contravención de lo que estipulan las normas que prohiben el trabajo infantil.
El establecimiento de escuelas móviles les dará trabajo durante dos meses, a algunos educadores que de otra manera no tendrían oportunidad de laborar.
Se informó que la existencia de escuelas móviles, permitirán al Ministerio de Salud tener un control de vacunación de estos niños en su mayoría indígenas y campesinos.
La idea de Antinori no se remite solamente a los trabajos de la caña, sino que las propone también durante las cosechas del café, de la papa, de la cebolla, del tomate y otras actividades agropecuarias.
Respecto a su visita a las empresas productoras de caña Antinori destacó también que "así como soy un duro crítico de los hechos incorrectos e indebidos que realizan los servidores públicos, debo manifestar que en esta ocasión hemos encontrado por parte de los funcionarios que participaron en la gira, la mejor disposición de buscar soluciones que eviten el trabajo infantil".
Para el desarrollo de este proyecto, el Gobierno Nacional deberá contar con la colaboración de los empresarios agrícolas, quienes podrían facilitar sus tierras e instalaciones para las escuelas móviles, según advierte el defensor del Pueblo en su informe.
Finalmente, Antinori indicó que las propuestas presentadas no pueden emprenderse si la Presidenta no las aprueba, por lo cual la institución que encabeza ofrece los conceptos en búsqueda de una solución.