El ministro británico de Empresas, Vince Cable, considerado un “peso pesado” del Partido Liberal Demócrata, negó ayer que vaya a dimitir por la decisión del jefe del Gobierno, David Cameron, de rechazar el nuevo Tratado europeo.
Cable, cuyo partido gobierna en coalición con los conservadores de Cameron, ha sido uno de los políticos más críticos hacia el veto británico a los cambios del tratado, destinados a resolver la continua crisis en la eurozona y evitar que pueda repetirse.
Preguntado ayer por la cadena Sky News si pensaba dimitir, el ministro dijo: “No, yo sigo haciendo mi trabajo como siempre”.
“Lo que más necesitamos son garantías de que estamos totalmente comprometidos a trabajar en la Unión Europea. Millones de trabajos británicos dependen de eso, ciertamente mi empleo como ministro de Empresa es el trabajar con las compañías”, dijo.
aAfirmó que estará en contacto con las empresas para dejar clara la intención del Gobierno de trabajar con la UE, donde se dirigen el 40 % de las exportaciones británicas.
El Reino Unido fue el único de los 27 países de la Unión Europea (UE) que se negó a apoyar un pacto fiscal para superar la crisis en la eurozona debido a que no se aceptaron las salvaguardas que pedía para la City de Londres, centro financiero de la capital. Los 26 Estados optaron por un acuerdo intergubernamental.