El ministro de Salud, Fernando Gracia, no descartó ayer que se registren más defunciones entre los pacientes afectados con sobrerradiación en el Instituto Oncológico Nacional (ION).
Indicó que no saben exactamente qué pasará con cada paciente y los expertos dirán el pronóstico de lo que ocurrirá en un futuro.
Detalló que cada paciente recibió un tratamiento diferente, por lo que su organismo determinará qué se puede hacer en cada caso.
Informó que en la actualidad el 80 por ciento de los pacientes sigue acudiendo a las instalaciones de este centro hospitalario a recibir sus respectivos tratamientos.
"No hay un tratamiento específico sino paliativo para mejorar la calidad de vida de las personas afectadas con esta enfermedad", argumentó Gracia.
Al ser cuestionado sobre quién determinará las sanciones que se le aplicarán a los que resulten culpables de este error, el funcionario señaló que es una función del Departamento Legal del Ministerio de Salud, basado en el Código Sanitario y los reglamentos.
"Se está haciendo un áudito individual y específico de cada paciente y luego podremos determinar las consecuencias de las radioterapias", agregó Gracia.
En tanto, el diario La Nación de Costa Rica, país donde se registró una situación similar en el Hospital San Juan De Dios, plantea la posibilidad que exista un error en el tratamiento del cáncer uterino en este centro hospitalario costarricense.
La información sostiene que el uso de pastillas radiactivas caducas y un supuesto aumento en la mortalidad de las pacientes, hacen sospechar a la Defensoría de los Habitantes de un posible caso de menor dosificación a enfermas con cáncer de cérvix, en el hospital San Juan de Dios.
El informe de la Defensoría reveló que en este hospital capitalino se utilizaron pastillas del radiofármaco Cesio 137 durante 25 años, cuando su vida útil es de 10 años.
Agrega la información que los especialistas sometieron a las mujeres a períodos de radiación de hasta 80 horas -cuando por lo general es menos- sin que exista garantía que las estaban curando.
Las pastillas de Cesio 137 se colocan en el útero mediante un procedimiento especial donde se usa radiactividad, y que se conoce como braquiterapia o terapia de contacto.
Esta denuncia aparece casi cinco años después de que en el mismo hospital 115 enfermos con cáncer recibieran una sobrerradiación con cobalto 60.