Aunque las autoridades de Salud aseguran que el servicio en el Hospital Santo Tomás no corre peligro con el crédito extraordinario de B/.3.5 millones que se le asignó, su director médico, Rodrigo Velarde, advirtió que se necesitan B/.4.2 millones, de lo contrario el nosocomio no podrá sostenerse.
La subsistencia del Santo Tomás depende en los próximos seis meses de más de B/.4 millones, que serían asignados para la compra de insumos y materiales médicos, afirmó Velarde.
Destacó que esta suma es necesaria debido a que el oxígeno médico del hospital nada más alcanza hasta el próximo 23 de julio y el dinero asignado no cubre las necesidades del Santo Tomás.
Agregó que los B/.3.5 millones "no resolverán en lo absoluto" el problema por el que está pasando el centro hospitalario.
Por su parte, el ministro encargado de Economía, Publio Cortés, señaló en conferencia de prensa que es importante recalcar que los problemas financieros que enfrentan el Santo Tomás, el Hospital del Niño, Instituto Oncológico Nacional y el Hospital Integrado San Miguel Arcángel no están asociados a la contención del gasto público.
"Los problemas planteados en el Santo Tomás tienen que ver con la aprobación de un crédito extraordinario por 3.5 millones que complementan el presupuesto cercano a los 31 millones para su funcionamiento", señaló Cortés.
Añadió que "el crédito extraordinario citado ya fue aprobado por el Consejo Económico Nacional, cuenta con la viabilidad de la Contraloría General de la República y seguirá su trámite ante el Consejo de Gabinete y la Asamblea Legislativa".
Con este presupuesto de más de B/.30 millones, la administración del hospital debe funcionar normalmente y, como todo el país, debe tomar las medidas administrativas que racionalicen el gasto para dar cumplimiento estricto a la ley de presupuesto del año 2004.
A pesar que estas cifras ya fueron refrendadas por la Contraloría, no será hasta dentro de tres semanas que probablemente la Asamblea Legislativa pueda aprobar el crédito extraordinario.
En tanto, Velarde dijo que antes se hacían ahorros significativos con la compra de insumos que se efectuaban anual y semestralmente, pero ahora con el retraso presupuestario se están comprando los medicamentos hasta en un 12% más alto que antes.
Advirtió que el problema del Santo Tomás afecta a todo el país, ya que este hospital diariamente atiende en la consulta externa a más de 500 personas.
Sostuvo que el hospital atiende a unos 1,000 pacientes hospitalizados por mes y que cada persona ingresada a cuidados intensivos cuesta a la institución unos B/.800 diarios.
Otras cifras indican que un paciente hospitalizado de cirugía cuesta al menos B/.200 diarios con un promedio de estancia de siete días.
Al respecto, el ministro de Salud, Fernando Gracia, indicó que el Gobierno ha fijado su prioridad en la salud pública, por lo que garantizó que el Santo Tomás no va a cerrar sus puertas.
Puntualizó que este es un problema general de ajuste presupuestario, con un retraso que lleva 90 días en la gestión de cobros, asignaciones y subvenciones que se han producido.
Por otro lado, en el tema de la crisis económica que enfrenta también el Hospital San Miguel Arcángel, señalaron que el problema radica en el perfeccionamiento de los contratos con el Gobierno y la Caja de Seguro Social.
Anunciaron que el pasado jueves llegó el refrendo electrónico de la CSS y en base a esto se le cancelará la deuda pendiente a la mayor brevedad, lo que le permitirá tener una liquidez superior a los B/. 5 millones para cumplir con los compromisos en los próximos días.
El San Miguel Arcángel en estos momentos mantiene algunos servicios paralizados ante el no pago de los contratos a empresas privadas que ganaron las licitaciones públicas y a las cuales se les adeuda.
Santo Tomás insiste en falta de recursos económicos
El Gobierno Central afirmó ayer que no permitirá el cierre de la institución médica.