El problema de la fibra de vidrio y el excremento de murciélagos es un problema de nunca acabar en la escuela primaria del distrito cabecera de Atalaya, en Veraguas.
Desde hace varios meses, los maestros y niños estaban presentando cuadros severos de tos continua, picazón en la piel, mareos, alergias, dificultad para respirar entre otros síntomas, que les causaba hasta fiebres.
Aracelis Ureña, madre de familia de la escuela primaria de Atalaya, dio a conocer que una de los estudiantes afectados es su hija, a tal extremo que está hospitalizada supuestamente a consecuencia de la contaminación del ambiente, problema que cada día se hace crónico.
Por su parte, Gladys Espinosa, subdirectora de la Escuela de Atalaya, explicó que recientemente se hizo la limpieza de la infraestructura para sanear el ambiente, pero no se tiene una certificación.
Sin embargo, de acuerdo con algunos padres de familias, el problema de la contaminación del ambiente en este plantel es cada día más crítico puesto que unos 10 docentes tienen serios afecciones de alergias y unos 12 niños fueron atendidos en los hospitales y clínicas.
Cabe señalar que después de varios meses que las instalaciones de la Escuela de Atalaya permanecieron sin el uso, por trabajos de limpieza y reparaciones generales, los educadores y los niños se instalaron en diferentes aulas del Instituto Agropecuario Jesús Nazareno, para no perder clases. Al volver a usar la escuela, la que supuestamente estaba descontaminada han vuelto a tener recaídas.