Según González, en este caso "hubo muchas presiones de sectores poderosos, que influyeron en la decisión de las autoridades, sin embargo, por falta de pruebas prefirió no revelar nombres.
González estuvo encarcelada por más de un mes, según dijo, por el único hecho de tener una oficina dentro de la propiedad de Salerno, donde se encontraron los explosivos.
"Por tener un gran letrero en la entrada de la propiedad estuve privada de libertad", añadió.
De acuerdo con González, esta situación le generó un gasto por encima de 40 mil balboas.
Solicitó a la procuradora de la Nación, Ana Matilde Gómez que reabra este caso.
Se siente burlada tanto por las autoridades como por Cristóbal Salerno. Actualmente está sobreseida de esta investigación.
Sin embargo, dicen, en este caso el BNP publicó la venta de los bienes reposeídos en los periódicos de la localidad, durante el mes de enero pasado, pero nadie se presentó.
Esto, por la condición en que se encontraban.
Lo paradójico es que según las fuentes consultadas por Panamá América , incluyendo al dueño de PAMERSA, Darío Osorno, "probablemente" estos buses podrían circular y hasta tener otra utilidad.
Un trabajador de esa misma empresa dijo al diario que hay "buses buenos", "sirven" y son hasta "casi nuevos".
Del banco se explicó también que la venta se dio por las quejas de los vecinos del área, debido a la la proliferación de mosquitos y alimañas.
También se tomaron en cuenta las disposiciones actuales en materia de seguridad impartidas por la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre, de que estas unidades no reúnen la más mínima condición para transportar pasajeros.
Se menciona además que el BNP ha tratado de evitar que las piezas producto de este chatarreo se vendan en Panamá, sin embargo, no es esta entidad la que se encarga de retirarlas de la carrocería.
Igualmente se advierte que los buses con una condición regular fueron donados a entidades estatales que poseen talleres de mantenimiento, previo a una evaluación mecánica.
Lo curioso es que dentro de su explicación, no detallan a que entidades las donaron.
El ex gerente del BNP, Luis H. Moreno, dice que en su gestión advirtió sobre el peligro de dar estos créditos, ya que la fuente de pago de la deuda no es segura.
Recordó que como entidad oficial, el BNP está sujeto a la Ley de Transparencia, por lo que debe rendir detalles.