Colón volvió a recibir a miles de turistas cuando este viernes atracaron en sus puertos tres cruceros, uno de estos el majestuoso Queen Mary 2, que llegó desde Everglades, Florida y seguirá su viaje por el Atlántico con destino a Curacao.
Sólo en el Queen Mary 2 que por segunda vez llega a aguas panameñas, se encontraban 2 mil 570 pasajeros y una tripulación por arriba de las mil personas, que pudieron bajar y conocer lugares interesantes y turísticos de Colón, mientras que otros prefirieron darse un baño de sol en las piscinas de esta ciudad flotante y algunos se dedicaron a comprar artesanías en las tiendas del puerto.
El muelle Seis, de Cristóbal recibió a eso de las 3:15 de la tarde a su segunda embarcación del día. Esta vez Island Princess de la línea P & O, que desde tempranas horas se encontraba en el Lago Gatún y muchos de sus pasajeros desembarcaron en el área y lo volvieron a abordar en la terminal portuaria.
Island Princess que llega a menudo a Colón, transporta más de 2 mil pasajeros y una tripulación que sobrepasa las mil personas, entre marineros, personal médico, seguridad, maquinistas.
Las dos imponentes naves en Cristóbal, más el Carnival Spirit, en el Puerto de Cruceros Colón 2000, volvieron a marcar la diferencia al escoger a la ciudad atlántica como su punto de parada en sus travesías por el Caribe.
Carnival Spirit llegó cerca de la 7:00 de la mañana a Colón 2000, con igual número de turistas. Las tres embarcaciones fueron recibidas por conjuntos folklóricos y agrupaciones indígenas, principalmente de la etnia Kuna.
Con un sol radiante y excursiones a puntos estratégicos del área, los visitantes tuvieron contacto con algunas personas que llegaron a los predios del Paseo Gorgas a mostrar sus mascotas, entre estos pericos, loros y monos Tití.
En cuanto a la serie de problemas que se han presentado con respecto a esta empresa y los proyectos que realiza, señaló que la responsabilidad de este ministerio es que los contratos sean cumplidos por la contraparte del Estado, en este caso PYCSA.
Destacó que han sido muy estrictos con el proyecto del corredor norte, por ser provechoso para el país y que ojalá con lo señalado en las ejecuciones en el área de Tinajitas y la Calle 42 positivamente, sin afectar a los moradores colindantes.
Explicó que los corredores son contratos por concesión administrativa, por lo que la responsabilidad en su ejecución y en la administración por el lapsus en que dura la concesión corresponde a la empresa concesionaria, y al MOP le compete ejercer una función tutelar o rectora de la red vial en la que se verifica, si evidentemente cumplen con los parámetros.
En el caso del Corredor Sur, destacó que pareciera que hubo una sobredimensión de la información, pasado unos días se pudo establecer con precisión a nivel de los inspectores del MOP que era algo que estaba dentro de lo previsto. "Es un asentamiento que se puede generar durante el funcionamiento del corredor", dijo, pero advirtió que actualmente se está en la elaboración del informe final de dicho caso.