El conductor del autobús el “Afamado”, Juan Carlos Quirós, fue puesto en libertad ayer luego de consignar una fianza de B/.10,000 concedida por el Tribunal de Consultas y Apelaciones y pedir disculpas a los familiares de la estudiante Ilka Chérigo por el accidente suscitado.
Quirós alegó que nunca se dio a la fuga de la escena en donde ocurrió el accidente y que ha estado anuente a esclarecer las circunstancias en que se produjeron los hechos y aseguró que ha sido juzgado por algunos sectores que quieren convertirlo en un chivo expiatorio.
Sostuvo que el mismo día 18 de julio, agentes de Operaciones del Tránsito realizaron un peritaje del bus y que en ningún momento ubicaron rastros de sangre en el vehículo que lo vinculara con el hecho y en esa ocasión se le dejó en libertad.
Adujo que en todo momento estuvo anuente a esclarecer los hechos, pero aseguró no ser ningún monstruo y que existen sectores con intenciones de controlar el transporte público que intentan utilizar este caso como una herramienta para alcanzar sus fines.
Subrayó que nunca se percató del accidente y por ello siguió adelante, pero que otro vehículo le informó del atropello y que debido a eso retornó al lugar en donde se puso a órdenes de las autoridades del Tránsito.
Planteó que tanto las autoridades del Tránsito le dieron libertad la noche en que se suscitó el accidente y que de ello hay varios testigos, entre los que mencionó al comisionado Roberto Joudry, y a pesar de ello se le ha querido señalar como una persona irresponsable y sin sentimientos.
En tanto Valentín Jaén, representante legal de Quirós, aseguró que contra su cliente no hay ningún tipo de prueba que lo vincule con la muerte de Ilka Chérigo y que se le ha mantenido bajo arresto de manera injustificada.
Jaén aseguró que la Corte Suprema de Justicia ha dictado una gran cantidad de jurisprudencia en donde se establece que en estos casos no existe detención preventiva, debido a que es un hecho en donde la pena máxima es de dos años de prisión.