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Huyen 800 mil sirios, pero no tienen a dónde ir

Europa, Turquía, Líbano y Jordania quieren que la crisis de los refugiados desaparezca y que los sirios vuelvan a Siria, pero el país está tan destruido, su economía tan arruinada, que la gente podría estar viviendo como refugiados durante años.

The New York Times - Publicado:

Durante nueve años de guerra civil, millones de sirios han huido. Un camión cerca de Idlib, antes su último refugio. Foto / Khalil Ashawi/Reuters.

Es un viaje extenuante y peligroso en camiones sobrecargados y condiciones heladas.

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En los últimos meses, 800 mil sirios —en su mayoría mujeres y niños— han tratado de escapar de los implacables ataques aéreos en el noroeste de Siria. Familias han sido separadas. Algunas avanzan lentamente en auto. Otras van a pie.

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Es una migración similar en escala a la crisis de los rohingya del 2017 en Myanmar. Pero en Idlib, donde las fuerzas progubernamentales luchan para recapturar el último territorio de los rebeldes, muchas personas están huyendo por tercera o cuarta vez.

Durante nueve años de guerra civil, millones de sirios encontraron seguridad en otros países —o en la provincia de Idlib. Idlib era el último recurso.

Pero ahora ya no queda ningún lugar a dónde ir. Turquía ha cerrado su frontera. Mientras las fuerzas progubernamentales penetran más en Idlib, los civiles están atiborrados en un espacio cada vez más pequeño entre la frontera y la guerra.

Abu Muhammad, padre de cuatro hijos y exsoldado gubernamental que desertó, huyó con su familia el año pasado. Sólo llevaba lo que pudo caber sobre una pequeña motocicleta —algunas cobijas y el libro de texto de inglés de su hija de 18 años. “Nos fuimos sin nada”, dijo Muhammad.

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Su familia, que ha sido desarraigada múltiples veces durante la guerra, es parte del éxodo que empezó el año pasado, después de que fuerzas sirias y rusas lanzaron un nuevo ataque contra las tierras controladas por los rebeldes. Hicieron blanco en hospitales, escuelas y panaderías. En muchos lugares, el cuidado de la salud está fuera del alcance. Al menos mil 700 civiles han resultado muertos desde que inició la ofensiva en la primavera pasada.

El Gobierno y sus aliados también han arremetido contra las personas mientras huían. Un ataque a la camioneta van de una familia mató a siete mujeres y dos menores.

La meta de los ataques, al parecer, era sacar a la gente. Funcionó. Si cae Idlib, el presidente Bashar al-Assad de Siria estará cerca de recapturar el último territorio controlado por la oposición por primera vez desde el 2012.

Mucha gente que huye termina acampando en endebles carpas que se inundan una y otra vez. Algunas personas tienen meses viviendo en Idlib. Otras familias están a la intemperie.

También hace un frío tremendo, a menudo con temperaturas bajo cero. Una carpa se quemó luego de que una familia encendió una fogata para calentarse, matando a dos pequeñas hermanas. Al menos 12 personas han muerto de frío.

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Cerca de la frontera turca, finalmente se están construyendo casas de ladrillos para albergar a una pequeña porción de los desplazados. Pero no es suficiente.

Europa, Turquía, Líbano, Jordania —todo mundo quiere que la crisis de los refugiados desaparezca y que los sirios vuelvan a Siria. Pero el país está tan destruido, su economía tan arruinada, que la gente podría estar viviendo como refugiados durante años.

¿Podrán los sirios algún día volver a casa?

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