Panamá
Crecimiento económico y educación: un círculo virtuoso
- Víctor J. Alexis D.
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- Director del Centro Regional Universitario de Colón
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La relación entre crecimiento económico y educación es tema central del debate en la teoría del desarrollo. Banerjee y Duflo (2020), premios Nobel de Economía en 2019, plantean, en su libro Buena economía para tiempos difíciles, que: "es probable que la gente se sienta más comprometida a educar a sus hijos cuando la economía va bien, de modo que quizá el crecimiento cause la educación, y no al revés" (p.227). Este planteamiento cuestiona la visión tradicional que sitúa a la educación como causa primaria del desarrollo. Analicemos cómo esta visión se conecta con la de otros destacados autores y lo contextualizamos en Panamá.
Gary Becker, Nobel de Economía en 1992, en su teoría del capital humano, concibe la educación como una inversión que aumenta la productividad futura. Aunque enfatiza la educación como motor del crecimiento, su marco conceptual también permite comprender cómo la prosperidad facilita esa inversión, en la medida en que cuando los ingresos familiares aumentan, los costos de escolarización se vuelven asumibles. Becker complementa la visión de Banerjee y Duflo, mostrando que la relación entre crecimiento económico y educación es bidireccional.
Con Zygmunt Bauman en "Modernidad líquida", publicado en 2000, donde describe la actualidad mundial caracterizada por la fluidez, inestabilidad y el cambio constante, se puede refexionar, cónsono con Banerjee y Duflo, que el crecimiento económico además de incentivar la inversión educativa, nos obliga a redefinir el papel de la educación como instrumento de adaptación en tiempos de cambio.
Más recientemente, Philippe Aghion y Peter Howitt, Nobeles de Economía en 2025, han estudiado cómo la innovación impulsa el crecimiento económico. Su modelo de crecimiento endógeno sugiere que el progreso tecnológico genera nuevas oportunidades laborales, lo que motiva a las familias y a los Estados a invertir en educación, cónsono con la visión de Benarjee y Duflo.
Es necesario reconocer que, en efecto, a nivel estatal, si la economía no crece, los gobiernos carecen de ingresos suficientes para invertir en infraestructura y programas educativos.
Sin embargo, a nivel micro, en el plano familiar, la falta de ingresos puede convertirse en un factor que inspire a familias en condiciones de pobreza a realizar sacrificios para escolarizar a sus hijos, al ver la educación como el camino para romper el círculo de precariedad; en esos casos, se manifiesta lo que Nietzsche llamó “voluntad de poder”, esto es, la fuerza interior que impulsa a buscar la superación más allá de las carencias materiales. De este modo, la voluntad de poder que impulsa a las familias a sostener la educación de sus hijos, encuentra en instituciones como el Centro Regional Universitario de Colón un aliado fundamental, capaz de transformar el sacrificio en oportunidades reales de superación.
La visión de Banerjee y Duflo conecta adecuadamente con la perspectiva de otros autores e invita a pensar el desarrollo como un círculo virtuoso: el crecimiento económico permite invertir en educación, y la educación, a su vez, fortalece el pensamiento crítico, la democracia y la productividad. En Panamá, como he indicado en publicación anterior, es necesario la alianza gobierno-universidades-empresa privada, para optimizar ese círculo virtuoso a fin de generar oportunidades laborales. Si no hay empleos y las familias quedan relegadas a actividades de subsistencia, ello aumenta el riesgo de trabajo infantil y de que niños, adolescentes y jóvenes, buscando prosperidad, tomen caminos que no son los correctos y decentes.

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