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El populismo torrijista y el resultado de las encuestas


Combatí la dictadura militar porque rompió el orden constitucional del país y se convirtió en el poder omnipotente por largos veintiún años, con su secuela de desaciertos, crímenes, exilios y negación de la democracia que imponía presidentes de la república, representantes y legisladores, además de endeudar el país a tal extremo que todavía no hemos podido poner en orden nuestra economía.
El populismo torrijista nació única y exclusivamente para contrarrestar el ideario panameñista, que predominaba en el país, el cual con su posición nacionalista y sus logros en favor del pueblo panameño, mantenía una hegemonía difícil de superar, que fue lo que hizo grande a su creador el Dr. Arnulfo Arias M.
La intransigencia norteamericana de no querer aceptar al líder que el pueblo seguía, trajo como consecuencia la exaltación del liderazgo de Torrijos, a nivel internacional y en parte a nivel nacional.
Torrijos creó leyes que coadyuvaron a resquebrajar nuestro desenvolvimiento económico, pero que le permitió el apoyo de grupos marginados, que siempre esperaron mejores días, que aún no llegan, y que sirvieron de paliativos para tanta necesidad imperante.
No podemos negar que Torrijos tenía seguidores, que lloraron su triste final, que recibían de él dádivas que se dice que salían del Erario y llegaban a los más necesitados para mitigar sus necesidades.
Hoy vemos cómo se va desenredando la madeja política. Sin embargo es conveniente tomar en consideración que los pueblos se cansan de promesas incumplidas, que se vienen repitiendo a través de los años. Los políticos tradicionales ofrecen cambios que saben que son irrealizables, pero en el calor de la contienda, hay que decir algo para capitalizar votos y allí radica el rechazo de muchos a los partidos políticos también. La prueba más categórica la observamos en los recientes resultados electorales de Venezuela.
El país llega a la etapa más crucial de la historia y lo que se recibirá , por la entrada en vigencia de los Tratados Torrijos-Carter, es tentador para quienes aspiran a llegar a la magistratura máxima, donde con toda seguridad, muchos piensan que su caudal pecuniario se incrementará con las perspectivas que se presentarán, aun sin que haya malos manejos de lo recibido. El solo hecho de ser el progenitor de Martín Torrijos el firmante de los tratados canaleros le da cierta ventaja en su candidatura y así lo vieron los miembros de su partido cuando lo apoyaron.
He dicho hasta la saciedad y lo sostengo: la mayoría de la juventud no es P.R.D., como tampoco es arnulfista y su participación en las elecciones que se avecinan será determinante.
El candidato que logre capitalizarla se llevará el triunfo. Tomando en cuenta que ellos no pertenecen a ningún grupo político colegiado, hay que convencerlos con razones de peso para que sigan determinada línea.
Pareciera que la decisión mayoritaria todavía es impredecible, aunque las encuestas marcan hacia el candidato oficialista las cuales no se deben desestimar. Recordemos el fenómeno del Papa Egoró en las elecciones de 1994, además del populismo torrijista que sigue vigente en parte de nuestro pueblo.
Soy un convencido que la mejor alternativa la representa el ingeniero Alberto Vallarino y aunque las encuestas no le favorecen hasta ahora, puede producirse una sorpresa, tomando en consideración que el 52% de la población votante estará representada por jóvenes de 18 a 32 años, según cifras publicadas por el Tribunal Electoral y que es la decisión de esta juventud la que prevalecerá en las elecciones del 2 de mayo de 1999.

101 años de Panamá América

 
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