La minería siempre ha sido una actividad normal para la humanidad
Antes de la frenética y aterrorizante campaña orquestada por algunos grupos de tipo ideológico, económico, político y fanáticos que van desde lo religioso a lo esotérico y ciencia ficción, la minería se practicó como otra de las actividades fundamentales por todas las civilizaciones en todas las etapas del desarrollo y crecimiento a lo largo y ancho de la geografía mundial.
David Villa, el Guaje Minero del gol, como se le conocía a este campeón mundial de España en Sudáfrica 2010, es uno de los grandes personajes que han inspirado este artículo y que hace mucho tiempo estaba por escribir. Muchos de los profetas del desastre y monjes y sacerdotisas de la mitología anti minera, lo aplaudieron y celebraron sin saber de su antecedente minero.
Hubo un actor de los EE. UU. de origen lituano, Charles Bronson, famoso por sus papeles de tipo rudo en películas de acción de los años 60 y 70, junto con varios de sus hermanos, fue un minero de carbón en su natal Pensilvania. Muchas de las noches populares del autocine de los multicines en la Vía Ricardo J. Alfaro se realizaron con sus películas. Quienes peinan canas, saben de lo que estamos comentando.
Incluso en la fiebre del oro californiana a mediados del siglo XIX, personas excepcionales trabajaron en esta industria, la cual fue de una forma u otra la que le diera vida y propiciara la construcción del primer ferrocarril interoceánico en Panamá, precursor del canal de Panamá nervio motor de la vida económica en el istmo y por el cual, de cierta forma, hoy existimos como Estado.
Herbert Hoover, posteriormente presidente de los EE. UU., graduado en Stanford con un título en Geología en 1895, trabajó luego para el servicio geológico de los Estados Unidos y para Bewick, Moreing and Co., una empresa minera de oro con operaciones en Inglaterra y Australia. Con una prolífica carrera minera, Hoover, galardonado en muchas ocasiones por sus logros y aportes, llegó a ser presidente de 1929 a 1933. Junto con otros ilustres norteamericanos está en el salón de la fama de la minería estadounidense.
Jack Dempsey campeón mundial de peso pesado, creció en una familia minera y trabajó en empleos relacionados con la minería durante su juventud, mientras que Jimmy Wilde, conocido como "the mighty Atom", fue minero antes de convertirse en uno de los mejores boxeadores de la historia con una carrera extraordinaria como campeón mundial de peso mosca.
De muy pequeño apreciaba la calidad artística del cantante Tom Jones, nacido en Pontypridd, Gales, en 1940. Antes de dedicarse a la canción fue minero de carbón, al igual que su padre, siendo muy influenciado por la cultura minera galesa.
Como se puede apreciar, políticos, artistas, deportistas, gente común y corriente, muy lejos de personificar el mal, tal como quieren hacer ver las sectas anti mineras con sus narrativas e inventos absurdos, llevaron vidas dignas, exitosas, familiares, con valores y tradiciones. El último libreto intenta involucrar a la minería con el desastre ambiental ocasionado en los ríos de Azuero, o con Cerro Patacón o con la letrina más grande de América, la bahía de Panamá, al igual que todos los ríos de la capital panameña y de las cabeceras de provincias.
Una inmensa cantidad de plantas de tratamiento de aguas residuales colapsadas por todo el país que contaminan río arriba los con heces fecales, o la deforestación de un tercio de la superficie boscosa entre 1970 y 2014, nada tienen que ver con la minería ni con proyecto minero alguno de exploración, construcción o extracción.
Hoy una auditoria, arma poderosa con la que el Estado panameño ha podido medir, no especular ni inventar los parámetros puntuales que demuestran la vedad y tiran por la borda todas las mentiras que incluso periodistas que privan de prestigiosos repiten y renuevan para confundir a la población, faltando al sagrado deber de informar con la verdad.
La minería es una actividad económica en la cual trabajan y han trabajado históricamente en sus diferentes etapas y procesos, muchísimos profesionales de diversas disciplinas, gente normal con familias, valores y principios. Basta ya de ofender y de intentar satanizar una actividad que genera empleos, riquezas y progreso. Cualquiera puede estar a favor o en contra, es su derecho, lo inaceptable es que perfectos ignorantes quieran imponer narrativas completamente falsas e inaceptables.
Señor presidente, es tiempo de tomar una decisión. ACTA NON VERBA.