Skip to main content
Trending
Olympique, de Michael Amir Murillo, jugará ante Real Madrid, Liverpool y Atalanta en Champions LeagueBelice, un destino de experiencias exclusivas muy cerca de PanamáAngel Lombardo 'tiene su cancha' en San FelipeIván Herrera pega un doble, ayuda al triunfo de los Cardenales ante PiratasConfabulario
Trending
Olympique, de Michael Amir Murillo, jugará ante Real Madrid, Liverpool y Atalanta en Champions LeagueBelice, un destino de experiencias exclusivas muy cerca de PanamáAngel Lombardo 'tiene su cancha' en San FelipeIván Herrera pega un doble, ayuda al triunfo de los Cardenales ante PiratasConfabulario
  • Actualidad
    • Política
    • Sociedad
    • Judicial
    • Provincias
    • Mundo
    • Aldea Global
    • Sucesos
  • Opinión
    • Columnistas
    • Confabulario
    • El Pulso
    • Trazo del día
    • Doña Perla
  • Economía
  • Variedades
  • Deportes
  • Tecnología
  • Multimedia
    • Videos
    • Podcast
    • Galerías
  • Especiales
  • e-PAPER
  • Contenido Premium
  • Recetas
  • Cine
Panamá América Panamá América
Inicio

Opinión / Matuna: la grandiosa

1
Panamá América Panamá América Viernes 29 de Agosto de 2025
  • Secciones
  • Actualidad
  • Opinión
  • Economìa
  • Variedades
  • Deportes
  • Tecnología
  • Multimedia
  • videos
  • premium
  • e-papper
  • mis noticias
  • x
  • Mi cuenta
  • Mi perfil
  • Mis Noticias
  • Prémiate
  • Mis boletines
  • Seguridad
  • x
  • Notificaciones
  • videos
  • premium
  • e-papper
  • mis noticias
opinión

Panamá

Matuna: la grandiosa

Publicado 2025/08/29 00:00:00
  • Silvio Guerra
  •   /  
  •   /  
  • facebook messenger
  • Compartir en WhatsApp
  • x twitter
  • facebook messenger
  • facebook messenger

Fue a inicios de la década de los setenta, cuando nuestros padres, desde la Manaca Civil del Valle de la Luna, campito de donde veníamos, decidieron, al decir de algunos, "echar suerte", pero yo lo vislumbro de manera mucho más realista y puedo decir que "guiados por Dios", que decidieron mudarse a La Chorrera, directo al Barrio de Matuna.

Al principio, cuando llegamos, luego de toda la extenuación de un día de largo viaje, las circunstancias se dieron muy desconcertantes. A mi padre se le había garantizado ser cuidador de una finca (causa y motivo de la mudanza) y con esa promesa arrancó, desde Manaca Civil, con todos nosotros, pero al llegar y preguntar mi papá a quien lo había referido, su propio cuñado, a mi tío Gapo, por la finca que cuidaría, recibió de éste una respuesta que lo dejó casi muerto, congelado por el miedo al mañana: Ya no hay finca para cuidar, el dueño me dijo que ya no te necesita. Mi padre tan solo se pasó sus manos por la cabeza tratando de contener, es lo que supongo, la goliatesca preocupación que le sobrevino. No era para menos. No conocía a nadie y lo más probable, su grande dolor de cabeza, habría de ser, sin duda, la de cómo mantendría a nuestra madre y a sus muchachos. Allá en Manaca, al menos, se diría, tal vez, la pequeña cuadra donde vivíamos, daba la yuca, el plátano, el maíz, arroz, frijoles, pero en Matuna qué?. Una señora, de quien solo supe la llamaban Fela (Felícita), tuvo grata bondad y misericordia de nosotros y nos brindó un pequeño, muy pequeño cuarto, en su propia casa, en donde vivimos por algún tiempo. Luego, con el transcurso de los años y siendo ya los tiempos diferentes, le compraría a doña Fela el terreno donde, de esa casa tan solo quedaban los escombros.

Ah, lo recuerdo muy bien, que la primera noche, al ser acogidos en el pequeño cuarto de la casa de doña Fela, ella misma, cocinó una gran olla de macarrones a fin de que cenáramos. Macarrones sin salsa ni pasta de tomate, pero estaban ricos. Como diría Montalvo: La comida más rica es la que se come con hambre y él mismo también habría de sugerir que: "Bienaventurados los pobres cuando comen, porque cuando lo hacen comen con ganas". Me gusta mucho citar al célebre chef francés Auguste Escoffier, padre de la cocina moderna, cuando dijo: "Los mejores platos son muy simples". Sin duda alguna que mi madre, cada vez que nos servía pan, sentimos que ella nos repartía amor y mi padre, cada vez que salía a trabajar, iba en búsqueda de una alforja de amor para nosotros.

En total, el cuadro familiar de los que llegamos éramos 11, incluidos mamá y papá, ya que dos de nuestros hermanos, la hermana mayor ya vivía en ciudad de Panamá y otro hermano permanecía en Puerto Armuelles, pero a los pocos meses se unió a nosotros en Matuna y sería este hermano quien se convertiría en el primer abogado en la familia, hablo de Ramiro, pues ingresó a cursar estudios de Derecho en la Universidad de Panamá.

A los pocos días ya de estar establecidos en Matuna, mi padre logró conseguir un trabajo en una gallinera, la cual recuerdo quedaba detrás de la Escuela República de Costa Rica y allí, su trabajo, consistía en recoger los huevos y mantener limpia, a punta de machete, la finca. Le pagaban dos dólares por día (Doce a la semana) y los días sábado le regalaban una o dos docenas de huevos que, con gran alegría, recibíamos en casa pues las posturas de gallina anunciaban, al menos, que tendríamos algo con que acompañar la "michita" de pan en los desayunos, bueno, cuando se desayunaba.

Fueron años de muchas carencias, peripecias sin fin. Pero, confieso, que fue allí, en esa cuna de necesidades, donde todos nosotros, sus hijos, aprendimos el sagrado valor del trabajo, la necesidad e importancia del estudio y el solo hecho de ver a mi padre y mi madre, quienes no dieron pie al desaliento ni se cruzaron de brazos a morder la desesperanza, siempre remar, en medio de la marea y la tormenta, por todos nosotros, todo ello y mucho más, advino como un aluvión de ejemplos que nunca podré olvidar y que han sido los principios y valores que hicieron de cada uno de nosotros lo que Dios, en su infinita misericordia y bondad, ha permitido que seamos. Todo lo debemos a Él.

Todo ello, sin duda alguna, fue una mezcla casi perfecta, lo que formó y moldeó nuestra mística de comportarnos como buenos hijos, ser buenos padres y ser amantes del hogar, de la familia. Ser buenos ciudadanos. Creemos en la familia, en el amor y nuestra fe en Dios es incólume e inamovible, pues siempre cuidó y cuida de nosotros y nunca nos desamparó.

Paréceme que estoy viendo a mi padre, antes de comer alimento alguno, en acto reverente y santo, quitarse el sombrero, ponerlo en la ordinaria mesa que nos servía de comedor, inclinar su cabeza, cerrar sus ojos y, con voz audible, dar gracias a Dios por lo que comeríamos, así fuese tan solo un plátano sancochado, yuca cocida y, cuando no, el plato gourmet: Coditos con tuna y mayonesa. Me encantaban.

Olvidaba decir que el número familiar, cuando llegamos a Matuna, era mayor, pues Armando (q.e.p.d.), el hermano mayor, también trajo a su señora, Lenca (Lorenza) y para ese entonces, también a mi infante sobrino Olde (Oldemar), de manera que sumaríamos a trece el componente familiar: Venero, mi padre, Esther, nuestra madre; Armando y Lenca con Olde, Venero (a quien apodaron "Niño"), Anselmo, Agustín, Delia, Porfiria, Silvio, Carlos, Luis.

Lenca siempre fue y ha sido como una buena madre para nosotros, pues las tareas de casa, refiero los cuartos en donde habitamos y que fueron cuatro en total, ella, con esmero y ahínco, siempre solidaria, pero siempre allí, era la colaboradora numero uno de mi madre, pues mis hermanas muy pronto se hicieron empleadas domésticas en la ciudad de Panamá y cuando no en La Chorrera. Qué habría sido de nuestras vidas sin la Gran Lenca.

Luego del cuarto de doña Fela, pasamos al cuarto del colombiano Joaquín que quedaba, precisamente, al lado de la casa de doña Fela; luego al cuarto de alquiler de la señora Petra, mucho más amplio, pero pequeño también, éste disponía de una sala, de un cuarto y de una cocina. Tenia un gran patio la casa. A veces sueño que camino por ese patio. Había en la esquina un árbol de caimito. Lo veo en mis sueños. Allí, en ese cuarto, dormíamos en improvisadas camas de cartón que se tiraban, al caer la noche, sobre el piso y que recogíamos, doblándolos, al llegar el día. Eran camas portátiles, pues cuando a cuenta del sudor de nuestros cuerpos ya no servían porque se despedazaban, sencillo, retornábamos a donde la tienda del chinito Libá por cartones nuevos. El ultimo cuarto de alquiler y en el que realmente vivimos por más de trece años, fue el de doña Victoria Ramos. Desde ese cuarto de alquiler fue que empezó a formarse nuestra adolescencia. Conocimos a nuestros amigos, compartíamos cuentos por las noches y jugábamos al escondido, la lata, la lleva, en fin. Cómo poder olvidar aquellos años tan esplendorosos. Fueron años de auténtica y verdadera vida!. ¡Éramos millonarios en medio de la pobreza¡ ¡Dios bendiga a la Patria!

Suscríbete al newsletter #AlDíaConPanamáAmérica

Las noticias que importan directo a tu inbox

Google noticias Panamá América

Para comentar debes registrarte y completar los datos generales.

Clasiguía
Clasiguía

Contenido Patrocinado

El Galaxy Z Fold7 se luce en condiciones de poca luz.

Galaxy Z Fold7 revoluciona la fotografía móvil con 200 MP, inteligencia artificial avanzada y diseño plegable

El auto como capital: El auge de los préstamos con garantía vehicular que abre una nueva vía de financiamiento en Panamá

Nueva tienda Samsung en Multiplaza. Foto: Cortesía

Mirgor refuerza su presencia regional con una nueva apertura de tienda Samsung en Panamá

La Fundación Tammy Gazal transforma el acompañamiento de los familiares con la creación con Casa Tammy

Ganadería y proyección, el compromiso de Juan Carlos López Tovar con un sector estratégico

Últimas noticias

Michael Murillo del Olympique de Marsella. Foto:Instagram

Olympique, de Michael Amir Murillo, jugará ante Real Madrid, Liverpool y Atalanta en Champions League

Si lo suyo es la historia, una visita a las ruinas mayas le brindará recuerdos únicos. The Belize TourismBoard

Belice, un destino de experiencias exclusivas muy cerca de Panamá

El placino Ángel Lombardo en la cancha que llega su nombre. Foto: Cortesía

Angel Lombardo 'tiene su cancha' en San Felipe

Iván Herrera pegó un doble e impulsó una carrera en la victoria de San Luis sobre los Piratas. Foto: Instagram

Iván Herrera pega un doble, ayuda al triunfo de los Cardenales ante Piratas

Confabulario




Panamá América
  • Siguenos en:
  • videos
  • premium
  • e-papper
  • mis noticias
Buscar
Mapa del sitio
Clasificados
Publicidad
Grupo EPASA
Crítica
Día a Día
Mujer
Cine
Recetas
Impresos

Miembro de:

Miembro del PAL
Sociedad de prensa
Grupo EPASA

Todos los derechos reservados Editora Panamá América S.A. - Ciudad de Panamá - Panamá 2025.

Prohibida su reproducción total o parcial, sin autorización escrita de su titular.

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información "aquí".