Ni soy Lusinchi, ni Martín es Carlos Andrés
En un artículo de opinión publicado en un diario local el 8 de febrero bajo la firma responsable de Jorge Gamboa Arosemena, se me señala como el Lusinchi panameño y en consecuencia al presidente Martín Torrijos como el Carlos Andrés Pérez de aquel momento de la historia política venezolana.
Usted, señor Gamboa Arosemena, está equivocado en todo su análisis si es que así se le puede calificar a su escrito.
Lo reto a que mencione cuándo, en qué circunstancias y de qué modo es que "el llamado Toro no ha dejado tranquilo a su co partidario, el actual Presidente, criticando y proponiendo, directamente o por interpuestas voces en las personas de sus dos ex ministros más leales".
Déjeme aclararle en primer lugar que, nunca he criticado - con el estilo de Lusinchi - a la administración del Presidente Torrijos quien por demás fue parte de mi equipo y compartimos en el Consejo de Gabinete, la mayoría de las decisiones de gobierno.
Eso sí, he dado mi opinión sobre los aspectos de la vida nacional cuando me la han solicitado los medios de comunicación social y siempre la he expresado con espíritu constructivo.
En segundo lugar, no soy de las personas que tiran la piedra y escondo la mano - como parece ser el estilo arnulfista - y no me caracterizo por usar "interpuestas voces".
Por lo tanto, los ex ministros a los que usted hace referencia hablan por ellos mismos, son hombres muy capaces para que alguien suponga que pueden actuar como "interpuestas voces".
En tercer lugar, ¿quién es usted para calificar a esos ministros como los más leales? Le informo que, contrario a otras organizaciones políticas, los miembros de mi partido y particularmente mis ex ministros son todos leales.
Soy del convencimiento de que, la lealtad existe o no existe pero lo que no puede haber es grados de ésta. Veamos un ejemplo, ¿es usted poco, medianamente o muy leal a la ex Presidenta que lo nombró con un buen salario en el Ministerio de Salud para que estuviera en los medios de comunicación social prácticamente a diario?
Finalmente, estoy evaluando presentarme para la Presidencia de mi partido y no para la Secretaría General porque durante mi gestión presidencial fui electo como Secretario General del partido y me parece lógico suponer que si el Presidente Torrijos aspira a lo mismo, se respete esa decisión.
Las elucubraciones que usted hace no pasan de ser eso: meras elucubraciones. Aunque Usted no me lo ha pedido, permítame hacerle una sugerencia: déjese de buscar la brusca en el ojo ajeno y preocúpese por la viga en el propio!
Ustedes - los de la llamada oposición -deben preocuparse cada uno por aceptar el rol que el pueblo les dio en las elecciones del 2004 y hacer propuestas que les suponga algún grado de credibilidad futura. Por el momento, no están haciendo ni lo uno ni lo otro.
Usted, señor Gamboa Arosemena, está equivocado en todo su análisis si es que así se le puede calificar a su escrito.
Lo reto a que mencione cuándo, en qué circunstancias y de qué modo es que "el llamado Toro no ha dejado tranquilo a su co partidario, el actual Presidente, criticando y proponiendo, directamente o por interpuestas voces en las personas de sus dos ex ministros más leales".
Déjeme aclararle en primer lugar que, nunca he criticado - con el estilo de Lusinchi - a la administración del Presidente Torrijos quien por demás fue parte de mi equipo y compartimos en el Consejo de Gabinete, la mayoría de las decisiones de gobierno.
Eso sí, he dado mi opinión sobre los aspectos de la vida nacional cuando me la han solicitado los medios de comunicación social y siempre la he expresado con espíritu constructivo.
En segundo lugar, no soy de las personas que tiran la piedra y escondo la mano - como parece ser el estilo arnulfista - y no me caracterizo por usar "interpuestas voces".
Por lo tanto, los ex ministros a los que usted hace referencia hablan por ellos mismos, son hombres muy capaces para que alguien suponga que pueden actuar como "interpuestas voces".
En tercer lugar, ¿quién es usted para calificar a esos ministros como los más leales? Le informo que, contrario a otras organizaciones políticas, los miembros de mi partido y particularmente mis ex ministros son todos leales.
Soy del convencimiento de que, la lealtad existe o no existe pero lo que no puede haber es grados de ésta. Veamos un ejemplo, ¿es usted poco, medianamente o muy leal a la ex Presidenta que lo nombró con un buen salario en el Ministerio de Salud para que estuviera en los medios de comunicación social prácticamente a diario?
Finalmente, estoy evaluando presentarme para la Presidencia de mi partido y no para la Secretaría General porque durante mi gestión presidencial fui electo como Secretario General del partido y me parece lógico suponer que si el Presidente Torrijos aspira a lo mismo, se respete esa decisión.
Las elucubraciones que usted hace no pasan de ser eso: meras elucubraciones. Aunque Usted no me lo ha pedido, permítame hacerle una sugerencia: déjese de buscar la brusca en el ojo ajeno y preocúpese por la viga en el propio!
Ustedes - los de la llamada oposición -deben preocuparse cada uno por aceptar el rol que el pueblo les dio en las elecciones del 2004 y hacer propuestas que les suponga algún grado de credibilidad futura. Por el momento, no están haciendo ni lo uno ni lo otro.