Ordenamiento para los colectivos en las mismas saturadas calles
El proyecto de Movilidad Urbana y Modernización del Transporte o "Transmóvil" como idea es un buen deseo de tratar de organizar el desastre hecho con fines populistas que hizo el padre del actual Presidente de la República en los años 70.
Según los responsables del proyecto, la actividad privada será el gran desarrollador que contratará a los conductores, será e dueño de todos los buses, será el responsable de darle el mantenimiento constante a su flota y deberá enfrentar las cláusulas de un contrato con el Estado.
Esta propuesta plantea la creación de dos rutas separadas o dos concesionarios que transitarán en vías separadas aunque sólo convergerán en la Ricardo J. Alfaro (Tumba Muerto), los buses circularan en las mismas vías existentes sin paños especiales y tratarán en lo posible de que no se afecte o deje de prestar el servicio en las rutas existentes.
Para que esto se de el gobierno saneará el sistema existente, ello implica que los llamados "diablos rojos" serán comprados por el Estado; y en la face inicial, el propio Estado comprará 420 autobuses para que vallan sacando de circulación a los obsoletos colectivos existentes. La actual flota de 2,500 buses colegiales que dan el servicio en nuestra capital, paulatinamente, serán eliminados del sistema, con el compromiso de que los buses comprados serán descartados y no prestarán servicio en otro lugar.
Adicional, rutas innecesarias como las de barrios hacia la capital, que sólo buscan el pasajero de parada en parada, serán eliminadas y convertidas en rutas internas que van ha centros de abordaje y de allí hacia los lugares de destino en la ciudad. Esto se aplicará a las rutas de Concepción, Pacora, etc.
Bajo esas condiciones, entonces, se harán las licitaciones de la ruta norte y sur; por la parte gubernamental se creará la Gerencia Metropolitana de Transporte, que será la entidad que velará por el fiel cumplimiento de los contratos de concesión con las empresas y coordinará con todas las instancias que tienen que ver con la circulación de autos en la capital. Se instalarán semáforos inteligentes, pasos a desnivel (no todos los proyectados según se nos informó). Otra cosa que no se ha explicado es porqué el Estado financiará la capacitación de los conductores, si es una empresa privada la que dará el servicio, entonces, esa empresa deberá dar la capacitación a los conductores en el manejo de sus buses, en sus políticas de calidad, atención y demás, pero no le veo lógica a que el Estado gaste B/ 2.5 millones en capacitación a personas que tal vez ni sean contratadas por los nuevos concesionarios.
Hasta allí llego Alicia a su país (el de las maravillas), lo que está en el aire es la circulación vehicular, se proyectan suposiciones de que el nuevo tramo del Corredor Norte será utilizado para desahogar las vías actuales, lo que no se toma en cuenta es que ese corredor tendrá un costo de ir y venir superior a los 5 balboas, impagable para la mayoría de los usuarios. También se dice que habrá estacionamientos en la capital, lo que no se nos dijo en dónde, ni cuándo serán construidos, lo que sí quedó claro es que los estacionamientos de la cinta costera sólo beneficiarán a las discotecas de la calle Uruguay y a los visitantes de ese caprichoso proyecto. Así mismo no se habló de nuevas vías para la capital ni de ampliar las existentes.
Lo más malo del proyecto es que esta administración, que ya se encuentra de salida, habla de su propuesta como una agenda de Estado, pero en la práctica está imponiendo una plan que en su primera face, y a toda velocidad, apenas y podrá poner los 420 buses en las calles y no verá (como gobierno) la entrada de las empresas concesionarias. Lo mejor sería consensuar con todos los sectores de la sociedad civil y de los agentes políticos partidistas que vean los valores del proyecto ayuden a mejorarlo y le puedan dar la continuidad que requiere; pero como lo están manejando, lo bueno que pueda tener esta propuesta quedará mediatizada a una idea desesperada de final de periodo presidencial que para muchos es un simple acto de magia, ya que hace un año los personeros del gobierno defendían a capa y espada al Transmilenio y hoy sacan del sombrero el Transmóvil como un burdo acto de magia.