Petróleo por alimentos o guerras neoconservadoras
EL ESCÁNDALO del programa de petróleo-por-alimentos en la Naciones Unidas está resultando ser menos vergonzoso a la ONU que a los que lo han vaticinado como la madre de todos los escándalos y de esa manera malear la imagen de la ONU.
Siguiendo una primera pronunciación el martes de una investigación del programa, luego de un año de filtrar desinformación prometiendo suficiente suciedad para arrodillar a la organización mundial y susurrando los nombres de malversadores potenciales, la administración de George Bush y sus cómplices se encuentran con un famélico expediente de evidencia.
La primera declaración de Paul Volcker, ex jefe del banco central americano, conocido como el "Fed", sobre el tema era notable por su falta de encontrar un "smoking gun" dondequiera cerca de Kofi Annan o aún el principal del caso, el director anterior del programa de petróleo-por-alimentos, el chipriota armenio Benon Sevan, quien negó todas las sugerencias que él manipuló el programa a favor del régimen anterior. El Sr. Volcker sólo quedó con insinuaciones y una promesa de más investigaciones. La denuncia fatídica tan rumoreada por los vampiros neoconservadores aparece haberse evaporado. Esto es especialmente vergonzoso, pues la inquisición que fue puesta en las manos de Volcker por ningún otro que el mismo secretario general de la ONU ha empleado el trabajo de 60 investigadores quienes han gastado alrededor de $ 35 millones del dinero de la ONU durante el último año.
La comisión realmente ha levantado muy poco, ni siquiera llegando al nivel de amplia circulación entre un cuerpo de prensa americano que, de nuevo como en la misma guerra del Golfo, no pudo hacer su tarea, contenta con existir feliz con comentarios filtrados por una administración americana sabida reconocida por su enemistad hacia toda cosa multinacional. Sevan supuestamente conspiró con Sadam Hussein, grupos selectos de distribuidores de petróleo y políticos bien colocados en distintos gobiernos del mundo para crear miles de millones en fondos discrecionales a cambio regalos de Sadam en la forma de contratos de petróleo a descuento.
La naturaleza y el alcance de este resonado escándalo eran fenomenales. El dinero fue sacado con sifón lejos de las bocas de niños iraquíes y de réditos iraquíes de petróleo. Fueron reencaminados en fondos discrecionales privados por bancos reservando anonimatos. Las cifras comenzaron sólo en $2 mil millones, pero subieron dependiendo de la filtración-del-día y el carácter incauto de algunos reporteros. Ala postre, los investigadores de Volcker encontraron poco más allá de sus propias sospechas. Sevan utilizaba su influencia sobre Iraq ""incorrectamente". En cuanto a la conspiración más grande, pueden señalar sólo a una, relativamente pequeña compañía de comercio petrolero, como accediendo a dos contratos de modesto tamaño por petróleo iraquí.
De Sevan se dijo haber instado a la ONU a proporcionar mayor ayuda en la reconstrucción de las instalaciones petroleras de Iraq. Eso es una acusación curiosa, pues efectivamente era su trabajo el restablecer los réditos de Iraq por operaciones petroleras para importar más alimentos -con o sin Sadam.
En cuanto a la corrupción, estas almas valientes especularon que la tía de Sevan era quizá un conducto para los sobornos. ¿Por qué? Ella le dejó una herencia de $160,000. Para un desfalco de tan importante envergadura, no es como para hacer una película de Hollywood.
Este informe provisional nos deja con la pregunta, ¿la madre de todos los escándalos no merece más? Incluso, el malinformado habría podido hacer más en un año con $35 millones y 60 investigadores especializados.
Nunca un fanático de los Naciones Unidas, Bush y sus compinches neoconservadores han estado resonando las investigaciones del programa del petróleo-para-alimentos de la ONU, corrupción e ineficacia como una medida para chantajear, paralizar y marginar una organización multinacional que ha sido una piedra en su camino.
Seguramente Kofi Annan debió haber aceptado la culpa por las irregularidades que sucedieron bajo su mandato, ahorrarle la ONU una búsqueda de brujas y renunciado. No lo hizo. Pero eso no es razón para calificar a la ONU como una institución quebrada y de hacer alusión que su actual líder tan bien como su precursor, Boutros Boutros Ghali, cuyo nombre fue mencionado en el informe provisional sin una sola razón válida, es corrupto.
Finalmente, resulta que el comerciante de petróleo solitario quien supuestamente es el eje del enorme escándalo, sólo recogió dos pequeños contratos de venta de petróleo iraquí, según el informe provisional, antes de salirse del esquema, pues las proyecciones no se veían rentables.
Peor que las exageraciones son las omisiones. Es una cuestión de hecho que los fondos discrecionales de Hussein fueron enriquecidos no defraudando el programa de petróleo-por-alimentos, sino por el contrabando diario de unos 500,000 barriles de petróleo fuera de la supervisión de la ONU.
Esta exportación de petróleo diaria salió vía las fronteras de dos aliados importantes de EU, Turquía y Jordania, así como las de Irán y de Siria, todos quienes han tenido lazos comerciales con Iraq y tuberías sobre la tierra -o debajo. Esto ocurrió con el conocimiento completo de la comunidad de inteligencia mundial. Reporteros que cubrieron reuniones de la OPEP abiertamente discutieron el contrabando de petróleo iraquí con los ministros de petróleo en Viena y con el mismo Benon Sevan.
Como una pieza editorial en el New York Times precisó el sábado, el informe interino incompleto de Volcker aún tiene que abordar cómo los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU se hacían la vista gorda. Las transgresiones fueron cometidas por las compañías petroleras más importantes del mundo con genealogía americana, británica, china, rusa y francesa. En vez, el reporte interino Volcker se ciñe en atacar a un funcionario de las Naciones Unidas y un comerciante solitario de petróleo en Ginebra.
Hay más. Las cantidades de petróleo citadas en el informe provisional como el tema de las reparticiones dudosas de la ONU ascienden a 0.1825% de las exportaciones iraquíes de petróleo, estimadas en un total de 4 mil millones barriles sobre el período de la acusación, una irrelevancia estadística en el mundo del petróleo.
¿Podría ser que la enemistad que se ha desarrollado en contra de Annan por la administración de Bush sea el motor de las acusaciones? Después de todo, fue el Secretario General quien tuvo el coraje para declarar la invasión de Iraq como una "guerra ilegal" y denunciar las escandalosas torturas que se practicaban contra iraquíes en la cárcel de Abu Graib.
El presidente de EU es un hombre de negocios petroleros millonario que sabe que esto es, en términos petroleros, una farsa. Igualmente Volcker. Señores, dennos más crédito.
(*) Fue corresponsal para el Medio Oriente del New York Times, editor de Energía para el Wall Street Journal y Senior Fellow del Council on Foreign Relations.
Siguiendo una primera pronunciación el martes de una investigación del programa, luego de un año de filtrar desinformación prometiendo suficiente suciedad para arrodillar a la organización mundial y susurrando los nombres de malversadores potenciales, la administración de George Bush y sus cómplices se encuentran con un famélico expediente de evidencia.
La primera declaración de Paul Volcker, ex jefe del banco central americano, conocido como el "Fed", sobre el tema era notable por su falta de encontrar un "smoking gun" dondequiera cerca de Kofi Annan o aún el principal del caso, el director anterior del programa de petróleo-por-alimentos, el chipriota armenio Benon Sevan, quien negó todas las sugerencias que él manipuló el programa a favor del régimen anterior. El Sr. Volcker sólo quedó con insinuaciones y una promesa de más investigaciones. La denuncia fatídica tan rumoreada por los vampiros neoconservadores aparece haberse evaporado. Esto es especialmente vergonzoso, pues la inquisición que fue puesta en las manos de Volcker por ningún otro que el mismo secretario general de la ONU ha empleado el trabajo de 60 investigadores quienes han gastado alrededor de $ 35 millones del dinero de la ONU durante el último año.
La comisión realmente ha levantado muy poco, ni siquiera llegando al nivel de amplia circulación entre un cuerpo de prensa americano que, de nuevo como en la misma guerra del Golfo, no pudo hacer su tarea, contenta con existir feliz con comentarios filtrados por una administración americana sabida reconocida por su enemistad hacia toda cosa multinacional. Sevan supuestamente conspiró con Sadam Hussein, grupos selectos de distribuidores de petróleo y políticos bien colocados en distintos gobiernos del mundo para crear miles de millones en fondos discrecionales a cambio regalos de Sadam en la forma de contratos de petróleo a descuento.
La naturaleza y el alcance de este resonado escándalo eran fenomenales. El dinero fue sacado con sifón lejos de las bocas de niños iraquíes y de réditos iraquíes de petróleo. Fueron reencaminados en fondos discrecionales privados por bancos reservando anonimatos. Las cifras comenzaron sólo en $2 mil millones, pero subieron dependiendo de la filtración-del-día y el carácter incauto de algunos reporteros. Ala postre, los investigadores de Volcker encontraron poco más allá de sus propias sospechas. Sevan utilizaba su influencia sobre Iraq ""incorrectamente". En cuanto a la conspiración más grande, pueden señalar sólo a una, relativamente pequeña compañía de comercio petrolero, como accediendo a dos contratos de modesto tamaño por petróleo iraquí.
De Sevan se dijo haber instado a la ONU a proporcionar mayor ayuda en la reconstrucción de las instalaciones petroleras de Iraq. Eso es una acusación curiosa, pues efectivamente era su trabajo el restablecer los réditos de Iraq por operaciones petroleras para importar más alimentos -con o sin Sadam.
En cuanto a la corrupción, estas almas valientes especularon que la tía de Sevan era quizá un conducto para los sobornos. ¿Por qué? Ella le dejó una herencia de $160,000. Para un desfalco de tan importante envergadura, no es como para hacer una película de Hollywood.
Este informe provisional nos deja con la pregunta, ¿la madre de todos los escándalos no merece más? Incluso, el malinformado habría podido hacer más en un año con $35 millones y 60 investigadores especializados.
Nunca un fanático de los Naciones Unidas, Bush y sus compinches neoconservadores han estado resonando las investigaciones del programa del petróleo-para-alimentos de la ONU, corrupción e ineficacia como una medida para chantajear, paralizar y marginar una organización multinacional que ha sido una piedra en su camino.
Seguramente Kofi Annan debió haber aceptado la culpa por las irregularidades que sucedieron bajo su mandato, ahorrarle la ONU una búsqueda de brujas y renunciado. No lo hizo. Pero eso no es razón para calificar a la ONU como una institución quebrada y de hacer alusión que su actual líder tan bien como su precursor, Boutros Boutros Ghali, cuyo nombre fue mencionado en el informe provisional sin una sola razón válida, es corrupto.
Finalmente, resulta que el comerciante de petróleo solitario quien supuestamente es el eje del enorme escándalo, sólo recogió dos pequeños contratos de venta de petróleo iraquí, según el informe provisional, antes de salirse del esquema, pues las proyecciones no se veían rentables.
Peor que las exageraciones son las omisiones. Es una cuestión de hecho que los fondos discrecionales de Hussein fueron enriquecidos no defraudando el programa de petróleo-por-alimentos, sino por el contrabando diario de unos 500,000 barriles de petróleo fuera de la supervisión de la ONU.
Esta exportación de petróleo diaria salió vía las fronteras de dos aliados importantes de EU, Turquía y Jordania, así como las de Irán y de Siria, todos quienes han tenido lazos comerciales con Iraq y tuberías sobre la tierra -o debajo. Esto ocurrió con el conocimiento completo de la comunidad de inteligencia mundial. Reporteros que cubrieron reuniones de la OPEP abiertamente discutieron el contrabando de petróleo iraquí con los ministros de petróleo en Viena y con el mismo Benon Sevan.
Como una pieza editorial en el New York Times precisó el sábado, el informe interino incompleto de Volcker aún tiene que abordar cómo los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU se hacían la vista gorda. Las transgresiones fueron cometidas por las compañías petroleras más importantes del mundo con genealogía americana, británica, china, rusa y francesa. En vez, el reporte interino Volcker se ciñe en atacar a un funcionario de las Naciones Unidas y un comerciante solitario de petróleo en Ginebra.
Hay más. Las cantidades de petróleo citadas en el informe provisional como el tema de las reparticiones dudosas de la ONU ascienden a 0.1825% de las exportaciones iraquíes de petróleo, estimadas en un total de 4 mil millones barriles sobre el período de la acusación, una irrelevancia estadística en el mundo del petróleo.
¿Podría ser que la enemistad que se ha desarrollado en contra de Annan por la administración de Bush sea el motor de las acusaciones? Después de todo, fue el Secretario General quien tuvo el coraje para declarar la invasión de Iraq como una "guerra ilegal" y denunciar las escandalosas torturas que se practicaban contra iraquíes en la cárcel de Abu Graib.
El presidente de EU es un hombre de negocios petroleros millonario que sabe que esto es, en términos petroleros, una farsa. Igualmente Volcker. Señores, dennos más crédito.
(*) Fue corresponsal para el Medio Oriente del New York Times, editor de Energía para el Wall Street Journal y Senior Fellow del Council on Foreign Relations.