Quiénes se oponen y por qué a la ampliación del Canal
He sostenido con insistencia que hay un grupo de panameños, pequeño por cierto, pero con muy buenas intenciones, que se oponen al proyecto de expansión del Canal por considerar que el mismo no beneficia al desarrollo del país. Sus argumentos alejados de toda demagogia son dignos del mayor respeto. Existen otros, sin embargo, que lo adversan por razones ideológicas, en busca de un protagonismo o por razones económicas muy personales. Sus argumentos, que en ocasiones inclusive se contradicen, parecieran ser más bien caprichosos sin fundamentos de peso. Buscan las "cinco patas al gato" aún cuando saben muy bien que este solo tiene 4. Demuestran una gran miopía cuando vivimos en un ciclo que no camina sino corre y que se necesita una visión superior al 20-20.
Las principales objeciones para oponerse al proyecto de ampliación del Canal son muy débiles.
Algunas, las principales son:
Los costos de la obra: arguyen que los aumentos en la construcción serán mucho mayores que los estimados por la ACP de US$5,250 millones. Algunos inclusive dicen que estos costos pudieran ser 2 ó 3 veces mayores. No toman en cuenta que en el proyecto original se contempla en detalle de los gastos imprevistos, aumentos inflacionarios, intereses, etc.
Pagos del proyecto: piensan o dicen que es la nación la que cubrirá los costos de la obra. Desestiman que son los usuarios los que pagarán los costos de la obra con aumentos muy conservadores, por cierto, de los peajes.
Apresuramiento del referéndum: aún cuando estén convencidos de la necesidad del proyecto quienes se oponen a él manifiestan que el mismo debe demorarse 1 ó 2 años para buscar un mayor consenso nacional. Este argumento muy infantil, por cierto, pues existen muchos países que están hoy día a la espera de los resultados del referéndum para tomar una decisión que implicaría una competencia que hoy no tenemos de nuestra vía acuática. Además, si es bueno el proyecto hoy también lo será mañana.
Beneficios: en relación con los beneficios del incremento del ingreso que produciría el Canal desean una explicación de cómo y en qué se van a invertir los nuevos aportes del Canal. No toman en cuenta que no es el proyecto en sí responsable de la forma en que los gobiernos inviertan estos recursos. Se está con ello prejuzgando si las inversiones que harán los gobiernos no serán las adecuadas. Una ciudadanía alerta responsabilizará a los que actúen en contra del interés nacional y estará, sin duda, vigilante.
Ampliación del Canal sin el tercer juego de esclusas. Sostienen algunos opositores que es necesario ampliar las necesidades del Canal para aumentar la capacidad del Canal y facilitar el paso de los barcos que hoy día no lo utilizan. Sin embargo, no toman en cuenta que en un mundo globalizado donde el comercio aumenta impresionantemente dejaremos de recibir los ingresos de esos grandes barcos que hoy existen y que se seguirán construyendo y que actualmente por la estrechez de las esclusas no pueden utilizar nuestro Canal.
A pesar de la mala memoria, muy tradicional en el panameño, debemos tenerlos presente a quienes sin objetividad y viendo solo sus intereses, se oponen al proyecto presentado por la ACP. Basta recordar que aún nuestra propia independencia tuvo sus adversarios, al igual que la construcción del Hospital Santo Tomás; la Zona Libre de Colón y más recientemente el propio tratado Torrijos-Carter, que hubo medios de comunicación que lo llamaron, con mezquindad y pequeñez, Tratado Canalero para no darle su nombre, "Tratado del Canal Torrijos-Carter". Hoy sacan la cara, mañana se esconderán; sucedió ayer y volverá a pasar, pero el progreso no puede detenerse.
Ana Gisela Sánchez nació el 14 de mayo de 1955, en La Chorrera y a sus 51 años se siente satisfecha por los logros que ha alcanzado y más, por servir a la comunidad chorrerana ofreciéndole un chorizo delicioso.
Está casada y tiene tres hijos, por lo que la venta de chorizos ha sido un aliado a la hora de pagar los gastos de la casa.
En la actividad siempre ha recibido el apoyo de su hermano.
Esta mujer emprendedora estudió en la Escuela Primaria Costa Rica y su Primer Ciclo lo efectuó en el Colegio Pedro Pablo Sánchez.
Se graduó de maestra de Educación para el Hogar en la Escuela Profesional Isabel Herrera Obaldía, cuando todavía no existía la especialidad en comercio.
Nunca ejerció la carrera de maestra porque se dedicó a la familia y al hogar, además siempre ha sentido mucho interés en lo referente a la atención a las personas.
"Mientras uno sea honrado, respete y quiera a los demás, todo en la vida le saldrá bien, jamás debe infringir las leyes y lo que recibirá a cambio es un paraíso lleno de frutos", dijo Ana Gisela.
Ana Gisela está casada y tiene 3 hijos, por lo que la venta de chorizos ha sido un aliado a la hora de pagar los gastos de la casa.
En la actividad siempre ha recibido el apoyo de su hermano.
Esta mujer emprendedora estudió en la Escuela Primaria Costa Rica, y su primer ciclo en el Colegio Pedro Pablo Sánchez.
Luego se graduó de maestra de educación para el hogar en la Escuela Profesional Isabel Herrera Obaldía, cuando en aquellos tiempos no se especializaba en comercio.
Nunca ejerció la carrera de maestra porque se dedicó a la familia y al hogar, además siempre ha sentido mucho interés en lo referente a la atención a las personas.
Ana Gisela ha dejado gran parte de su vida en la actividad de la venta de chorizo, pero reitera que lo que más le llena de satisfacción es el deber cumplido, y el agrado de quienes degustan el chorizo chorrerano ahumado a leña.
"Mientras uno sea honrado, respete y quiera a los demás, todo en la vida le saldrá bien, jamás debe infringir las leyes y en el futuro todo lo que le espera es un paraíso lleno de frutos", dijo Ana Gisela.
Las principales objeciones para oponerse al proyecto de ampliación del Canal son muy débiles.
Algunas, las principales son:
Los costos de la obra: arguyen que los aumentos en la construcción serán mucho mayores que los estimados por la ACP de US$5,250 millones. Algunos inclusive dicen que estos costos pudieran ser 2 ó 3 veces mayores. No toman en cuenta que en el proyecto original se contempla en detalle de los gastos imprevistos, aumentos inflacionarios, intereses, etc.
Pagos del proyecto: piensan o dicen que es la nación la que cubrirá los costos de la obra. Desestiman que son los usuarios los que pagarán los costos de la obra con aumentos muy conservadores, por cierto, de los peajes.
Apresuramiento del referéndum: aún cuando estén convencidos de la necesidad del proyecto quienes se oponen a él manifiestan que el mismo debe demorarse 1 ó 2 años para buscar un mayor consenso nacional. Este argumento muy infantil, por cierto, pues existen muchos países que están hoy día a la espera de los resultados del referéndum para tomar una decisión que implicaría una competencia que hoy no tenemos de nuestra vía acuática. Además, si es bueno el proyecto hoy también lo será mañana.
Beneficios: en relación con los beneficios del incremento del ingreso que produciría el Canal desean una explicación de cómo y en qué se van a invertir los nuevos aportes del Canal. No toman en cuenta que no es el proyecto en sí responsable de la forma en que los gobiernos inviertan estos recursos. Se está con ello prejuzgando si las inversiones que harán los gobiernos no serán las adecuadas. Una ciudadanía alerta responsabilizará a los que actúen en contra del interés nacional y estará, sin duda, vigilante.
Ampliación del Canal sin el tercer juego de esclusas. Sostienen algunos opositores que es necesario ampliar las necesidades del Canal para aumentar la capacidad del Canal y facilitar el paso de los barcos que hoy día no lo utilizan. Sin embargo, no toman en cuenta que en un mundo globalizado donde el comercio aumenta impresionantemente dejaremos de recibir los ingresos de esos grandes barcos que hoy existen y que se seguirán construyendo y que actualmente por la estrechez de las esclusas no pueden utilizar nuestro Canal.
A pesar de la mala memoria, muy tradicional en el panameño, debemos tenerlos presente a quienes sin objetividad y viendo solo sus intereses, se oponen al proyecto presentado por la ACP. Basta recordar que aún nuestra propia independencia tuvo sus adversarios, al igual que la construcción del Hospital Santo Tomás; la Zona Libre de Colón y más recientemente el propio tratado Torrijos-Carter, que hubo medios de comunicación que lo llamaron, con mezquindad y pequeñez, Tratado Canalero para no darle su nombre, "Tratado del Canal Torrijos-Carter". Hoy sacan la cara, mañana se esconderán; sucedió ayer y volverá a pasar, pero el progreso no puede detenerse.
Ana Gisela Sánchez nació el 14 de mayo de 1955, en La Chorrera y a sus 51 años se siente satisfecha por los logros que ha alcanzado y más, por servir a la comunidad chorrerana ofreciéndole un chorizo delicioso.
Está casada y tiene tres hijos, por lo que la venta de chorizos ha sido un aliado a la hora de pagar los gastos de la casa.
En la actividad siempre ha recibido el apoyo de su hermano.
Esta mujer emprendedora estudió en la Escuela Primaria Costa Rica y su Primer Ciclo lo efectuó en el Colegio Pedro Pablo Sánchez.
Se graduó de maestra de Educación para el Hogar en la Escuela Profesional Isabel Herrera Obaldía, cuando todavía no existía la especialidad en comercio.
Nunca ejerció la carrera de maestra porque se dedicó a la familia y al hogar, además siempre ha sentido mucho interés en lo referente a la atención a las personas.
"Mientras uno sea honrado, respete y quiera a los demás, todo en la vida le saldrá bien, jamás debe infringir las leyes y lo que recibirá a cambio es un paraíso lleno de frutos", dijo Ana Gisela.
Ana Gisela está casada y tiene 3 hijos, por lo que la venta de chorizos ha sido un aliado a la hora de pagar los gastos de la casa.
En la actividad siempre ha recibido el apoyo de su hermano.
Esta mujer emprendedora estudió en la Escuela Primaria Costa Rica, y su primer ciclo en el Colegio Pedro Pablo Sánchez.
Luego se graduó de maestra de educación para el hogar en la Escuela Profesional Isabel Herrera Obaldía, cuando en aquellos tiempos no se especializaba en comercio.
Nunca ejerció la carrera de maestra porque se dedicó a la familia y al hogar, además siempre ha sentido mucho interés en lo referente a la atención a las personas.
Ana Gisela ha dejado gran parte de su vida en la actividad de la venta de chorizo, pero reitera que lo que más le llena de satisfacción es el deber cumplido, y el agrado de quienes degustan el chorizo chorrerano ahumado a leña.
"Mientras uno sea honrado, respete y quiera a los demás, todo en la vida le saldrá bien, jamás debe infringir las leyes y en el futuro todo lo que le espera es un paraíso lleno de frutos", dijo Ana Gisela.