Perú está entre los pocos amigos que Estados Unidos tiene en Latinoamérica, mucho más cerca que Brasil, Chile y Argentina, pero la cooperación militar de la nación del norte hacia el país andino es muy escasa pues no está entre sus prioridades, afirmó hoy un experto del Center for International Policy (CIP).
Los aproximadamente 50 millones de dólares anuales que la nación latinoamericana ha recibido por concepto de cooperación militar de Estados Unidos en los últimos años son "solo parte de una estrategia regional antidrogas, que no se ha pensado mucho ni especificado para Perú", dijo a Efe el director del Programa de Seguridad en Latinoamérica del CIP, Adam Isacson.
Explicó que Perú se benefició como uno de los participantes con el Plan Colombia, promovido por Estados Unidos en Colombia para combatir al narcotráfico, pero en los años posteriores al Gobierno de Alberto Fujimori (1990-2000) la ayuda militar de EE.UU. fue principalmente para la policía nacional.
"Una franja pequeña de ayuda fue al Ejército, tal vez un poco más a la Marina de Guerra que al Ejército, pero la vasta mayoría fue a la policía para operaciones de erradicación de coca", indicó.
El analista estadounidense agregó que a pesar de que la ayuda de ese país "es bien escasa", ubica a Perú en el tercer lugar de receptores en la región, después de Colombia y México.
Para Isacson, un hecho que demuestra la escasa o nula cooperación militar estadounidense en Perú es que "hay muy poca coordinación entre el Ejército y la policía peruanas en el VRAE", siglas con las que se conoce al Valle de los ríos Apurímac y Ene, donde se concentra el combate contra el narcoterrorismo.
"Eso indica para mí que el Comando Sur de los EE.UU. no está influyendo mucho porque su 'religión' son las operaciones conjuntas", puntualizó el analista.
Isacson opinó que probablemente "el Gobierno de Perú no está pidiendo ayuda o que no hay mucha confianza en las fuerzas armadas peruanas".
"Algo que a veces detiene la cooperación militar es que no siempre hay una confianza total con quien se va a estar trabajando", dijo el experto.
El ministerio de Defensa y las fuerzas armadas peruanas han confirmado hace poco sus intenciones de adquirir tanques chinos y aviones brasileños para reemplazar el material obsoleto, en forma independiente al programa de repotenciamiento aprobado en el actual Gobierno de Alan García (2006-2011) por más de 500 millones de dólares.
Sobre este tema, Isacson dijo que Perú está comprando bajo dos hipótesis: la primera son las acciones en "el VRAE, para las cuales necesitarían los aviones Tucano" brasileños, y la segunda es "un conflicto en la frontera con Chile".
"Lo que más preocupa al Perú obviamente es el acceso al mar de Bolivia, eso más que nada", subrayó el experto, que hoy ofrecerá una conferencia en Lima sobre la "Cooperación Militar de EE.UU. en América Latina".
Perú ha demandado a Chile ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya para solicitar que se fijen los límites marítimos entre ambos países, pues Lima considera que los acuerdos firmados hasta hoy no abordan específicamente este tema.
La demanda ha generado preocupación en el Gobierno de Bolivia, pues reclama a Chile una negociación para recuperar una salida al mar, perdida en la Guerra del Pacífico (1879-1883), evento en el que Perú y Bolivia perdieron territorios en la costa que hoy pertenecen a Chile.