La iniciativa de un grupo privado de celebrar encierros de toros como los de la ciudad española de Pamplona ha desatado una polémica en Costa Rica, donde los defensores de los animales se oponen por completo a la idea y solicitaron hoy a las autoridades denegar los permisos respectivos.
La Sociedad Nacional Protectora de Animales y la Sociedad Mundial para la Protección Animal (WSPA, por su sigla en inglés) han manifestado abiertamente que actividades de este tipo van en contra del bienestar animal y que promueven la crueldad.
La semana pasada la empresa Pedregal, que tiene un amplio campo ferial en las afueras de San José, anunció que organizaría este tipo de encierros durante dos fines de semana de abril, similares a las famosas corridas de San Fermín.
El trayecto de la corrida, según el jefe de mercadeo de Pedregal, Marco Alfaro, sería de unos 750 metros en un espacio controlado, con caminos de arena y pacas de heno a los lados para evitar que los toros se golpeen.
Sin embargo, estos argumentos no convencen a Gisela Vico, presidenta de la costarricense Sociedad Protectora de Animales, quien declaró a periodistas que los encierros son "una salvajada y una bestialidad desde el punto de vista del bienestar animal".
Para la gerente de programas de WSPA para Centroamérica, Marcela Vargas, "es imposible que puedan garantizar que no existe riesgo de lesión para la salud de los toros ni la de las personas".
"La experiencia y el estudio que hemos hecho de estos encierros indica que los animales están expuestos a altos niveles de estrés, además de graves heridas y fracturas", agregó a periodistas.
La WSPA sostiene que "no hay razón para hacer sufrir al animal, a la gente que asistiría y hasta a sus familias en caso de que ocurra un incidente".
"Instamos respetuosamente a las autoridades a que impidan la realización de esta iniciativa y a la sociedad en general a que se sume a la lucha contra estos actos crueles contra los animales", señaló Vargas.
Sin embargo, Alfaro confía en obtener los permisos respectivos y en contar con el apoyo del público, del que espera una asistencia de unas 7.000 personas cada día de los encierros.