El método de calificación que pretende implementar el Ministerio de Educación (ME) a partir del segundo bimestre y que consiste en la utilización de las letras A,B,C,D y F, debe ser sometido a un análisis previo para que no se incurra en errores, manifestó ayer una fuente de la Junta Educativa Regional de Chiriquí.
Aunque no habían recibido un documento que oficializara dicha acción, la docente consideró que ese método requiere de un estudio profundo, porque no se puede tomar una decisión a la ligera y que posteriormente afecte al sector estudiantil de este país.
Al igual que algunos educadores entrevistados, la fuente reconoció que los cambios son necesarios para la modernización de la educación; no obstante, señaló que para ejecutarlo se necesitan seminarios y otros tipos de consultas que garanticen que este proceso no perjudicará a la población estudiantil.
Las declaraciones de la educadora se dieron luego de que el pasado sábado 1 de mayo apareciera en diferentes medios de comunicación social del país, la decisión adoptada por el ME de cambiar el sistema de calificación numérica por el utilizado en las universidades.
En tanto, diversas reacciones surgieron ayer entre los padres de familia de la región, quienes al conocer la medida la consideraron necesaria; mientras otros estimaron que debieron explicar a la comunidad educativa antes de actuar.
"No se puede continuar tomando decisiones inconsultas porque los únicos afectados serán los propios estudiantes", expresaron, al tiempo que reiteraron estar cansados que las autoridades del ME continúen actuando de manera arbitraria.
La información que se había visto opacada por los comicios electorales, fue conocida ayer por los sectores involucrados.