Al menos una veintena de indígenas retenidos y varios heridos fue el saldo de los enfrentamientos registrados la mañana de este sábado en la vía Interamericana en la entrada del distrito de Tolé entre los manifestantes indígenas y unidades de la Policía Nacional.
Los enfrentamientos se dieron cuando la población indígena que mantenía un paño de la vía Interamericana cerrada procedió a cerrar en su totalidad.
Los manifestantes fueron interceptados por las unidades policiales. El enfrentamiento resultaron al menos unas 8 personas golpeadas, dos de ellas con algunas lesiones de mayor cuidado y tuvieron que ser llevados al hospital de Tolé para luego ser trasladados al hospital de San Félix para recibir atención médica.
Los hechos se dieron justo en el momento en que miembros de la comisión indígena dialogaban a puertas cerradas con la vice presidenta y canciller, Isabel Saint Malo, en el centro misionero Jesús Obrero de Tolé.
Las acciones tomadas por las unidades policiales despertaron la furia de los miembros de la comisión indígenas quienes decidieron abandonar el centro misionero y dirigirse a la entrada del poblado donde las unidades policiales mantenían un cerco para evitar se diera un nuevo cierre.
Ante el hecho registrado, representantes de las Naciones Unidades, quienes se han mantenido como mediadores en las conversaciones se acercaron al lugar y pidieron a la policía la liberación de las personas retenidas.
La petición fue cumplida a los pocos minutos.
Rolando Carpintero, alcalde de Muna, manifestó que la vice presidenta Saint Malo, solo les tomo el tiempo para que la Policía retuviera y golpeara su gente sin importales nada.
"Nos sentimos engañados como la vice presidenta nos tomó el tiempo, llevándonos a reunirnos mientras nuestra gente era golpeada y llevada presa, que clase de burla ha sido esta señores del gobierno y así hablan de diálogo", explicó el alcalde de Muna.
La vice presidenta Isabel Saint Malo por su parte, aseguró en todo momento que la orden para que se desalojara la via no fue dada por su persona y desconocía de la misma, esto ante las múltiples criticas de los indígenas quienes vociferaban que la orden había sido dada por ella, mientras se mantenían reunidos con miembros de la comisión indígena.
Luego de los enfrentamientos, registrados, los indígenas decidieron entregar una propuesta al gobierno donde solicitan el retiro de la Policía del oriente chiricano y la suspensión del proyecto hidroeléctrico Barro Blanco como se había acordado para el mes de febrero.
Una vez entregada la propuesta ambas partes decidieron que sea los miembros de las Naciones Unidas quien sostendrá reuniones con ambas partes por separado para determinar la fecha para retomar el dialogo.

