Mañana se conocerá con exactitud qué les sucedió a unas 60 reses que murieron repentinamente en una finca en el corregimiento de Coclé, Penonomé, tras ser inyectadas para desparasitarlas, aunque el Ministerio de Desarrollo Agropecuario descartó que se trate de un virus o bacteria.
El pasado martes, en una finca ubicada en el corregimiento de Coclé, inició la muerte extraña de reses, y aparentemente sólo se les había inyectado contra parásitos internos y externos.
Las reses continúan muriendo, al punto que, en esta finca, de las 100 inyectadas van más de 60 muertas, las cuales fueron enterradas en fosas, ya que no se trataba de epidemia de ningún tipo.
Aún se realizan las investigaciones.