B. del Toro. Más de 200 personas entre hombres, mujeres, niños y recién nacidos, están tomando agua contaminada en la finca 43, en Changuinola.
Según uno de los afectados, Humberto Manuel Quiel, la situación se registra desde hace más de cuatro años, por lo que se ven obligados a buscar agua en dos grifos que lamentablemente están apenas a unas 12 pulgadas de distancia de una zanja de aguas negras.
"Es un milagro que no se haya desatado una epidemia en la comunidad", apuntó Quiel.
Sostuvo que varias autoridades han sido abordadas al respecto, sin embargo, poco les ha importado "sólo llegaron y prometieron al momento de pedir el voto y luego se desaparecieron".
Durante un recorrido, El Panamá América pudo comprobar las condiciones en que se adquiere el vital líquido. Un platón a ras del piso del que luego sacan el agua con una vasija y posteriormente al tanque de rabito de puerco, de donde luego es digerido.
El agua se utiliza para beber, cocinar, lavar, bañarse y otras necesidades del diario vivir.
"Las manifestaciones vendrán, dijo el entrevistado, ya no se aguanta la situación y si hay que cerrar calles lo haremos", insistió, mientras agregó que el mal estado de las carreteras hacia ese lugar es otro de los serios problemas en la comunidad.