Ocho meses tardarán los trabajos de reestructuración que se llevan a cabo en la frontera tico-panameña. Humberto Beitía, director de Aduanas en la región, reconoció que el servicio que se esta brindando en el lugar no es el más adecuado sobretodo para los extranjeros que a diario utilizan la frontera, pero indicó que los trabajos se hacen con el único objetivo de mejorar el aspecto físico del área.
Comentó que para no paralizar el servicio de las oficinas, se habilitó otro lugar muy cerca, en el cual tratan de atender las necesidades de las personas, a pesar de que no reúne las condiciones óptimas.
El nuevo edificio albergara más de siete instituciones que operan en el área limítrofe. Desde hace dos semanas cuando se inició la obra muchos han sido muchos los inconvenientes que se tienen que enfrentar para recibir la atención de las entidades, ya sea Aduanas, Instituto Panameño de Turismo, Migración, entre otras.
Con respecto a la labor de inspección que se lleva en los contenedores que ingresan y salen del país, que causan problemas porque provocan tranques al mantenerse por varios días en las orillas de la carretera, Beitía advirtió que una vez se concluya esa obra el transporte de carga estará en la obligación de utilizar los "bond" (patios de estacionamientos de vehículos de carga) ya sean público y privados.
En este lugar los vehículos de carga se mantienen paralizados en espera que las autoridades hagan las respectivas inspecciones y trámites de salida y entrada del país.
En la actualidad existen dos "bond" en el área de la frontera, uno público en donde se cobra B/.1.25 y uno privado en donde la estadía es más costosa, sin embargo los transportistas de carga muchas veces no hacen usos de estos y prefieren dejar sus vehículos a la orilla de la carretera afectando el libre tránsito.
Indicó que una vez se establezca la ley de reestructuración será una orden de parte de las autoridades que estos transportistas hagan uso de estos lugares.