La tragedia que dejó el terremoto del pasado 9 de octubre continúa golpeando a numerosas familias del distrito de Mariato, en la provincia de Veraguas, donde los afectados consideran que la lentitud en las respuestas al problema y la burocracia amenazan con agravar las condiciones de quienes perdieron sus viviendas y todavía permanecen en albergues improvisados.
Trabas administrativas y falta de títulos de propiedad
A la difícil situación que enfrentan estas personas se suma ahora la exigencia de requisitos para recibir asistencia gubernamental, entre ellos documentos que acrediten la titularidad de sus terrenos y hasta información sobre la cantidad de metros cuadrados de sus propiedades, condiciones que muchas familias nunca estuvieron en capacidad de cumplir.
El alcalde de Mariato, Ángel Batista, manifestó su preocupación por la realidad que viven las familias damnificadas y advirtió que, aunque actualmente solo quedan tres albergues habilitados en Torio y uno en Malena, todavía hay familias que no tienen posibilidades de regresar a sus comunidades porque sus casas quedaron completamente destruidas por el movimiento sísmico.
Llamado del Municipio de Mariato ante la emergencia
Batista explicó que muchas de estas personas mantenían la esperanza de regresar a sus hogares, pero ahora se enfrentan a nuevos obstáculos administrativos que dificultan encontrar una solución habitacional y una respuesta oportuna a una emergencia que nadie esperaba.
Con visible emoción, el alcalde expresó el sufrimiento de las familias que continúan luchando contra las consecuencias de la naturaleza, mientras intentan recuperar sus vidas y encontrar un lugar seguro donde vivir.
La situación plantea un llamado urgente a las autoridades nacionales para que revisen los mecanismos de asistencia y eviten que la burocracia se convierta en otra barrera para quienes lo perdieron prácticamente todo.
Los damnificados necesitan respuestas concretas, solidaridad y soluciones, no más obstáculos en medio de una tragedia que todavía no termina.