Puerto Príncipe ultima detalles para la investidura de Martelly


Decenas de operarios trabajaban hoy a contrarreloj para dejar listos los escenarios de los actos de la investidura de Michel Martelly como nuevo presidente de Haití, que tendrán como telón de fondo las huellas del terremoto de 2010.


El Palacio Nacional, semiderruido por la mayor catástrofe natural de la historia de Haití, y la aledaña plaza Champ de Mars, donde aun hoy hay instaladas tiendas de campaña que dan cobijo a centenares de damnificados del terremoto, acogerán algunas de las ceremonias de mañana, a las que asistirán delegaciones de varios países.


En los jardines del Palacio y frente a su destartalada fachada se ha instalado un gran escenario con dos gradas a cada lado para que los invitados asistan al "Te Deum" que seguirá a la juramentación del nuevo presidente.

 

La bandera haitiana, roja y azul, engalana estas instalaciones y está también en los alrededores junto a carteles con mensajes para Martelly. "Presidente, usted debe demostrar que tiene carácter y autoridad", se lee en uno de ellos.


Las nuevas instalaciones contrastan con el semiderruido palacio y con el vecino campamento, uno de los cientos de puntos de Puerto Príncipe escogidos por instalarse por la población que perdió su vivienda a causa del seísmo del 12 de enero de 2010, que dejó más de 300.000 muertos y 1,5 millones de damnificados.


Desde allí Martelly se dirigirá mañana a la nación en el segundo momento del ceremonial, tras ser investido en un acto que se celebrará junto a la sede provisional del Parlamento, donde desde hace doce días cerca de sesenta operarios trabajan para construir un salón con capacidad para 600 a 700 personas.

 

También hoy continuaban con las labores, en las que "se ha trabajado día y noche" para tener todo listo a tiempo, explicó a Efe el arquitecto Daniel Brutus, responsable de la construcción.


En medio del ajetreo y el ir y venir de carpinteros, ebanistas, electricistas y pintores, Brutus indicó que el salón de actos del parlamento provisional no tenía suficiente capacidad para celebrar la juramentación, por lo que se decidió construir uno nuevo.


La estructura, las alfombras, la instalación eléctrica y la climatización están ya dispuestas y el salón "está casi terminado. Sólo faltan algunos trabajos de pintura y decoración y colocar las sillas", dijo.

 

La pared principal está también cubierta con telas de color rojo y azul y se colocarán banderas haitianas y el escudo de la nación, así como flores para completar la ornamentación.


"Dado el estado del país sería conveniente dar una buena imagen. Se trata de un momento histórico y creo que este trabajo tiene un componente especial", declaró Brutus.


Uno de los trabajadores, el carpintero Auguste Reginold, destacó que "todo el país está contento" por la elección de Martelly, pero advierte que "en este momento la gente se pregunta qué va a pasar después de la investidura".

 

Kaleb Laguerre, uno de los jóvenes que pinta la fuente situada ante el salón recién construido, se quejó de que lleva trabajando cinco días sin descanso por un salario de 500 gourdes diarios (cerca de 12 dólares) pero confió en que esa realidad actual de Haití cambie con el nuevo gobernante.


Los otros pintores asintieron ante los comentarios de Laguerre, quien votó por Martelly. "Todo el mundo lo quiere y confía en que con su gobierno va a haber trabajo, comida y dinero" para todos los haitianos, dijo.


El tiempo dirá si estas promesas se cumplen y si los cambios prometidos durante la campaña electoral por el nuevo gobernante, que antes de dedicarse a la política hizo una carrera como cantante, se materializan.


Mientras, por si acaso, un cartel colocado frente al Palacio deja claro lo que la gente espera de él: "Presidente, usted debe servir al pueblo. No lo olvide".


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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