Rajoy reivindica sus duras medidas como los "cimientos" de la recuperación


El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, defendió hoy las duras medidas adoptadas en sus cien primeros días al frente del Ejecutivo, que consideró "necesarias e imprescindibles" para la reducción del déficit y para poner "los cimientos" de la recuperación económica y del empleo.


"Incumplir los acuerdos, los compromisos, te hace perder credibilidad y eso se paga", aseguró Rajoy en una reunión de la dirección del Partido Popular (PP, centroderecha), en la que presentó el balance de sus tres primeros meses de Gobierno.


El líder conservador recordó que hoy se cumplen 102 días desde su llegada al Ejecutivo, cien días en los que -dijo- se han hecho "más reformas que en siete años" y reprochó a su predecesor que no hubiera cumplido el compromiso de rebajar el déficit al 6 % del PIB, incumplimiento que en su opinión hizo que se resintiera la credibilidad del país.

 

Por esa razón, defendió que ahora "es absolutamente indispensable reducir el déficit público" desde el 8,1 % del PIB hasta dejarlo este año en el 5,3 por ciento, como exige la Unión Europea, en el horizonte de alcanzar el 3% en 2013.


Rajoy achacó parte de la dureza de los recortes aprobados a que el anterior Ejecutivo, que presidió el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, no cumpliera el límite de 6 % de déficit.


De haberlo cumplido, "hoy tendríamos que ahorrar 18.000 millones menos y en 2013, 10.000 millones menos", afirmó.

 

En este contexto, defendió los Presupuestos Generales del Estado para este ejercicio presentados el viernes, que contemplan un ajuste de 27.300 millones de euros, aunque reconoció que "hay muchas cosas que no nos gustan".


España necesitará este año "casi 60.000 millones de euros prestados", según el jefe del Ejecutivo, que ve por ello necesario enviar una señal de la credibilidad del país.


Las cuentas de este año, que serán presentadas mañana al Parlamento, en el que el gobernante PP tiene mayoría absoluta, prevén un reducción media del 16,9 % del gasto de los ministerios, la modificación del impuesto de sociedades a las grandes empresas y un perdón fiscal - con un gravamen del 10 % - para regularizar las rentas no declaradas dentro y fuera del país.

 

Rajoy adelantó hoy que prepara un plan de lucha contra el fraude fiscal, y también en la Seguridad Social y en los subsidios de desempleo, que, en España -con la tasa de paro más alta de toda la UE- reciben millones de personas.


La oficina de estadística comunitaria, Eurostat, publicó hoy los últimos datos del paro correspondientes al mes de febrero, en los que España supera en más del doble la tasa medida de los países de la UE, con un 23,6 por ciento de desempleados, frente al el 10,8 por ciento de la zona euro.


Según Rajoy, el objetivo prioritario de sus medidas es "crear empleo y mejorar la situación económica de los españoles", que definió como de "extrema dificultad", y a los que advirtió que "este año no va a ser bueno".

 

Entre sus planes inmediatos citó la continuación de las reformas, completando la del sector financiero para que el crédito vuelva a fluir a pequeñas y medianas empresas y a las familias, y con medidas para que la economía española mejore su competitividad.


Advirtió además a las comunidades autónomas -que tienen transferida muchas competencias, como Sanidad y Educación- que deben sumarse a la austeridad y reducir sus gastos y su déficit, al igual que los ayuntamientos.


El Partido Socialista Obrero Español (PSOE), que gobernó España desde 2004 a diciembre de 2011, acusa a Rajoy de haber emprendido una "contrarreforma" con sus medidas y hoy su vicesecretaria general, Elena Valenciano, definió sus primeros cien días de Gobierno como los del "desengaño".


Para Izquierda Unida (IU) los Presupuestos Generales del Estado son "una declaración de guerra para la mayoría social del país", que llevará a más movilizaciones como las vividas el pasado 29 de marzo, jornada en la que los sindicatos convocaron una huelga general contra la reforma laboral.


Ese mismo día, decenas de miles de personas se manifestaron en las calles en rechazo a la nueva legislación laboral, al considerar que facilita y abarata el despido y que no será eficaz para la creación de empleo y para relanzar la economía, que, según el Banco de España, se encamina hacia la recesión con dos semestres seguidos de caída del crecimiento.



María Luisa González


fecha edicion
old id
804115
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América