La vicecónsul de Brasil en Honduras, Francisca Francinetti de Mello, regresó hoy a Tegucigalpa, tras un incidente a finales de enero pasado, cuando se le impidió ingresar al país centroamericano.
La funcionaria llegó a la capital hondureña en un vuelo comercial, pero no brindó declaraciones a los periodistas.
Tras la toma de posesión del nuevo presidente de Honduras, Porfirio Lobo, el 27 de enero pasado, la vicecónsul brasileña intentó ingresar a Tegucigalpa, lo que le impidieron agentes de la Dirección de Migración, alegando que cumplían instrucciones superiores.
De Mello tuvo que regresar a su país a raíz del incidente, que fue calificado como un "malentendido" por el Gobierno brasileño.
El hecho provocó la destitución del director de Migración, el general Nelson Willy Mejía, el 29 de enero pasado, pero luego fue restituido porque se trató de "un error" en el que él no tuvo nada que ver, según explicó entonces el canciller, Mario Canahuati.
A raíz del golpe de Estado del 28 de junio de 2009, contra el entonces presidente de Honduras, Manuel Zelaya, Brasil retiró a su embajador en Tegucigalpa.
Luego de un exilio de tres meses en el extranjero, Zelaya llegó por sorpresa el 21 de septiembre pasado a Tegucigalpa y se refugió en la embajada brasileña, donde el Gobierno del país suramericano le declaró "huésped distinguido".
La legación diplomática permaneció desde entonces resguardada por decenas de militares y policías, hasta que Zelaya viajó a República Dominicana, el 27 de enero pasado, con un salvoconducto que le concedió Porfirio Lobo.
El ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, se mostró ayer contrario a que se recurra a procesos electorales para hacer "una especie de lavado" de golpes de Estado y, en el caso de Honduras, dijo que seguirán la evolución de las medidas de reconciliación nacional.
"Hicimos lo que nos parecía que debíamos hacer coherentemente con todas las decisiones de la OEA, incluyendo dando abrigo al presidente Zelaya, lo que ayudó un poco en el diálogo, que no resultó en lo que queríamos nosotros", afirmó el Amorim en una entrevista con la Agencia Efe en Madrid.
Sobre la actuación que su país adoptará con respecto al nuevo Gobierno de Honduras, declaró que no se trata de "una cuestión de reconocimiento, porque Brasil no reconoce Gobiernos, reconoce Estados".