La Confederación Brasileña de Atletismo (CBAt) anunció hoy la suspensión por dos años de la atleta Lucimar Teodoro como sanción por haber dado positivo para la sustancia prohibida femproporex en una prueba de dopaje realizada en junio pasado durante el Trofeo Brasil de Atletismo.
"Como la atleta confirmó expresamente la presencia de la sustancia y renunció al derecho de pedir el análisis de una contraprueba, la CBAt la suspendió por el período entre el 4 de junio de 2009 y el 3 de junio de 2011", según un comunicado de la Confederación.
El organismo también determinó la anulación de todos los resultados obtenidos por la atleta a partir del 4 de junio, cuando fue sometida a la prueba de dopaje, y la devolución de los premios recibidos desde entonces.
La suspensión fue anunciada una semana después de que la misma Confederación suspendiera provisionalmente a de cinco atletas que disputarían el Mundial de Alemania en agosto y que dieron positivo para la sustancia prohibida EPO recombinante en una prueba de dopaje.
Teodoro, que admitió el uso del femproporex, una anfetamina usada para adelgazar, es especialista en los 400 metros con vallas y en los relevos 4x400 metros.
La atleta, de 28 años, disputó sin resultados importantes los Juegos Olímpicos de Atenas en 2004 y de Pekín en 2008 y fue sexta en la prueba de los 400 metros con vallas en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro en 2007.
A nivel nacional, conquistó nueve títulos en la prueba de obstáculos del Trofeo Brasil de atletismo.
La sanción fue anunciada pocos días después de que la Confederación admitiera estar enfrentado la mayor crisis en su historia por casos de dopaje.
Los velocistas Bruno Lins Tenorio, Jorge Celio Sena, Josiane Tito y Luciana Franca, y la heptatleta Lucimara Silvestre fueron suspendidos provisionalmente la semana pasada luego de que dieran positivo para eritropoietina recombinante (EPO) en pruebas de control de dopaje a las que fueron sometidos el 15 de julio pasado.
Los cinco atletas tuvieron que regresar a Brasil procedentes de Alemania, en donde se preparaban con la selección brasileña para la próxima cita mundialista de Berlín, prevista para comenzar el 15 de agosto.
Los atletas, todos del club Rede Atletismo, eran entrenados por el técnico Jayme Neto Júnior, que asumió públicamente la responsabilidad por el dopaje.
Netto Júnior explicó que suministró el EPO recombinante a los cinco atletas en pequeñas cantidades que aplicó en dos inyecciones, pero alegó que desconocía que la sustancia era prohibida.
Agregó que la aplicación de la sustancia le fue sugerida por el fisiólogo Pedro Balikian, con quien trabaja, como forma de acelerar la recuperación física de los atletas.