La Tierra y sus enigmas siempre han causado fascinación, sin embargo, desde el 9 de octubre, esta curiosidad se ha disparado entre los panameños, que desean conocer más sobre lo que ocurre en su entorno y bajo sus pies.
En este sentido los volcanes también forman parte de esas búsquedas apasionadas, por un lado, porque son estructuras casi míticas, pero con una amenaza latente.
En Panamá existen tres volcanes activos: el Volcán Barú, Volcán del complejo La Yeguada, y el Volcán de El Valle de Antón. A tener en cuenta que se considera activos a aquellos que han tenido actividad eruptiva en los últimos 10 mil años, localizados dentro del período holoceno -época-.
Por otro lado, investigaciones recientes realizadas en 2021, con el uso de tecnología avanzada, ha identificado más de 50 estructuras volcánicas, que no estaban cartografiadas.
En su momento, el geógrafo, Arkin Tapia, especialista en vulcanología y geología, explicó al semanario La Universidad que las resoluciones satelitales utilizadas en los años 90 eran imprecisas, lo cual impidió reconocer y ubicar todos los volcanes en el país. Además, la falta de investigaciones en ciencias de la Tierra ha sido una barrera para desarrollar registros cartográficos completos de los volcanes en el istmo.
En Chiriquí, por ejemplo, el Cerro María, localizado cerca de la comunidad de Horconcitos, aparece registrado como estructura volcánica. Pero, en la parte posterior del Cerro María, se levantan otros volcanes deformados con aperturas de herraduras que no están cartografiados.
Otra estructura volcánica es el Cerro El Esquinado, en la comunidad de San Francisco en Veraguas, el cual no aparece en los registros.
En la mira
Tras el sismo, La Yeguada y el Valle de Antón ocuparon titulares debido a que sus residentes reportaron cambios en las aguas termales de ambas estructuras, aunque científicamente aún no se ha realizado un pronunciamiento.
El Complejo volcánico de La Yeguada, de acuerdo con el Dr. Eduardo Camacho, es uno de los principales complejos volcánicos del Istmo de Panamá y representa la extensión del Arco Volcánico Centroamericano en el Occidente de Panamá y que se da como resultado de la subducción oblicua en el sur del Bloque de Panamá.
Este complejo cubre un área de 1,300 km2 y se extiende desde la vertiente meridional de la Cordillera Central hasta las colinas bajas de la región del pie de montaña.
En un resumen ejecutivo, Camacho advirtió hace un par de años que el que los domos de esta zona posean una topografía tan abrupta son prueba de que el volcanismo en esta zona se prolongó hasta épocas recientes.
"En base a datación con Carbono 14 de sedimentos lacustres en la zona cercana al domo de la Media Luna, se ha determinado que la última erupción del Complejo Volcánico de La Yeguada ocurrió hace 360 + 80 años, lo cual indica que este es un volcán activo", expuso.
Frente a ello y debido a que esta es una zona con posibilidades de producir eventos volcánicos en el futuro, para Camacho es recomendable que personal técnico visite la zona de la Media Luna por lo menos una vez al año.
Además, en el complejo hay al menos 15 promontorios, aún no registrados. Un promontorio es una elevación considerable de tierra.
Aunque en el caso del Barú se ha mantenido todo en calma, los expertos han subrayado que estudios recientes indican que dicho volcán podría entrar en erupción en los próximos 100 años, porque se encuentra en el rango de los 500 años que se calcula fue la última erupción.
"Las autoridades no lo reconocen como un enemigo potencial, porque en las cercanías de la montaña siempre han vivido personas y nunca han sido afectadas, sin embargo, la amenaza se mantiene", destacaron.