Exigen 'alternabilidad' en la Defensoría; Leblanc se perfila para la reelección
En los próximos días, la Asamblea Naciona elegir al sucesor de Eduardo Leblanc, quien culmina su frente de la institución el 31 de marzo de 2026.
Leblanc, de lograr la reelección, se comprometió a fortalecer el sistema de litigación. Foto: Epasa
Quien aspire a liderar la Defensoría del Pueblo, para el abogado Ariel Núñez, debe ser una persona con vasta experiencia en derechos humanos, conciliación y mediación que oriente de manera oportuna no solo a la sociedad, sino también a los funcionarios públicos en el desempeño correcto de sus labores.
Un ciudadano que cumpla con las funciones del puesto, entre las que destacan promover el respeto a las garantías fundamentales de los panameños, investigar actos de violación a las mismas, contribuir en la resolución de conflictos e incentivar la transparencia en el aparato estatal.
Al ser consultado sobre la intención de reelección del actual Ombudsman, Eduardo Leblanc, mencionó que lo mejor para la administración pública es la alternabilidad, sobre todo en cargos de designación, como es precisamente el caso; por ello, debería dársele la oportunidad a otra persona.
"Uno no puede calificar su propio actuar si no le da la oportunidad a otro para que haga el esfuerzo, por lo menos, de algo diferente", afirmó a Panamá América.
El jurista señaló que no es partidario de las reelecciones porque limitan las posibilidades de cambio en las instituciones; en ese sentido, recomendó a Leblanc quedarse con los logros y méritos alcanzados desde que ocupó el cargo en 2020.
"Ya él hizo su periodo; que se vaya con sus logros, méritos y actuaciones, buenas o malas; ahora la alternabilidad debe ser lo primordial", subrayó.
No obstante, la aspiración de Leblanc es mantenerse un periodo adicional en el cargo como permite la ley; aseguró que no tiene ningún problema con enfrentar nuevamente el escrutinio de la Asamblea Nacional de Diputados para obtener tal designación.
Leblanc, de lograr la reelección, se comprometió a fortalecer el sistema de litigación para atender de manera oportuna las solicitudes de resarcimiento de los derechos vulnerados a los ciudadanos.
También se enfocará en la integración de tecnología a los procesos institucionales y robustecimiento de las oficinas de orientación, ya que es el servicio más demandado en la Defensoría.
Detalló que, en los últimos años, la cantidad de quejas y orientaciones ha ido en aumento, demostrando que los panameños están ávidos de conocer sus derechos humanos; por ello, han incrementado las capacitaciones a nivel nacional, instruyendo a más de 150 mil personas.
Agregó que, independientemente de quién esté al frente de la entidad, se debe continuar con los reportes de inspecciones, garantizando un servicio eficiente y transparente a la sociedad.
El defensor aclaró que durante su gestión no ha recibido ningún tipo de presión de figuras políticas ni presidentes, pero reconoció que sus actuaciones muchas veces no son del agrado de algunas personas, aunque la institución que preside y el pueblo demandan que siga siendo un fiscalizador moral del Estado.
El periodo de Leblanc culmina el próximo 31 de marzo de 2026.