El ex presidente ecuatoriano Abdalá Bucarám, asilado en Panamá desde 1997, condenó hoy el "golpe de Estado" perpetrado por militares hondureños contra el gobernante Manuel Zelaya, quien fue llevado a la fuerza a Costa Rica.
Bucarám dijo a Efe que "se comprende lo criminal que fue para la democracia destituirme por incapacidad mental, con el silencio cómplice de la OEA, pues hoy vemos que se repite el patrón y con el mismo justificativo destituyen a Zelaya".
"Los que dudan de que los presidentes tumbados son perseguidos políticos deben ser considerados mercenarios de la democracia", subrayó Bucarám, que gobernó Educador entre 1996 y 1997.
"Qué lástima que en mi época no existía la unidad de naciones que existe ahora para proteger los gobiernos electos por el pueblo. Rindo honor a Panamá, Argentina y Perú que fueron los únicos países que protestaron por el golpe en mi contra", subrayó.
Bucarám, que también fue alcalde de Guayaquil, fue destituido en 1997 por el Parlamento por "incapacidad mental para gobernar" y está asilado en Panamá desde entonces.
El presidente hondureño fue detenido hoy en horas de la madrugada por militares, llevado a la Fuerza Aérea y deportado a Costa Rica.
Honduras se encontraba desde hace días en una situación de crisis política ante la consulta impulsada por el presidente para preguntar a la población sobre la convocatoria de una Asamblea Constituyente que reformara la Constitución.
La consulta, que debía tener lugar hoy y había sido considerada ilegal por la Justicia, derivó en la destitución del jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Romeo Vásquez, por su negativa a brindar su colaboración a Zelaya, pero la Corte Suprema consideró inconstitucional esa decisión.