La obtención para el pueblo mapuche de un grado de autonomía como el que tienen las comunidades vasca y catalana en España es una "utopía", afirmó hoy el ministro chileno de la Presidencia y coordinador de la política indígena, José Antonio Viera-Gallo.
"Eso no es posible en La Araucanía porque el pueblo mapuche es minoría en todas partes. La autonomía de la región significaría lo contrario, decir que quien va a gobernar para siempre en La Araucanía sería el sector no mapuche, que es el 76% de la población", dijo el ministro ante corresponsales extranjeros.
"Por autonomía podría, tal vez, definirse la capacidad de que ellos (mapuches) sigan ciertas costumbres, tradiciones, y eso podría expresarse a través del proyecto del Consejo de los Pueblos Indígenas que presentamos en el parlamento", agregó.
Según Viera-Gallo, la idea de reconstruir el "Wall Mapu" (nación mapuche) "no tiene ningún viso de realidad", salvo que se produjera un "limpieza étnica", como sucedió en la guerra de los Balcanes.
A su juicio, la solución es "convivir de una manera diferente", para que la comunidad mapuche, la principal etnia indígena del país, progrese junto al resto de los chilenos.
El ministro admitió, sin embargo, que ésa es una tarea difícil debido al "racismo" que existe en la sociedad chilena y al "extremismo del movimiento mapuche".
"Esta es una sociedad que ha negado su realidad indígena durante muchos años", insistió Viera Gallo, quien por decisión de la presidenta Michelle Bachelet ha sumado a su cargo de ministro secretario general de la Presidencia el de responsable de Asuntos Indígenas.
El Gobierno ha observado con preocupación como el estallido de conflictos protagonizados por comuneros mapuches genera una reacción racista en buena parte de la población, explicó.
El ministro justificó la aplicación de la ley antiterrorista, aprobada en 1983, en plena dictadura militar, en hechos violentos protagonizados por comuneros mapuches en el sur del país.
"Hay en La Araucanía una, dos o tres comunidades que hacen del uso regulado de la violencia un método de acción política. Que algunas de las acciones que realizan quepan o no dentro de la ley antiterrorista, es posible, por eso se invoca (la ley)", indicó.
A su juicio, la ley antiterrorista chilena sale "bien parada" si se compara con la legislación vigente en otros países, donde tras los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001, se volvió más severa.
Rechazó que se produzca brutalidad policial en los allanamientos (registros) que las fuerzas especiales de Carabineros realizan en algunas comunidades indígenas.
"No creo que la policía chilena busque provocar daño a la comunidad", dijo Viera-Gallo al ser preguntado porqué a veces mujeres, ancianos y niños han resultado heridos por perdigonadas de la policía.
El ministro admitió que "no es fácil manejar el orden público en esa zona" y agregó que "lo ideal sería que no se produjeran hechos violentos".
"La policía no actúa si no hay hechos violentos", recalcó.
Viera-Gallo explicó que el objetivo del Gobierno de Bachelet, que cederá el poder en marzo próximo, es seguir con la entrega de tierras a comunidades indígenas y "dejar el tema lo más encauzado posible" para el próximo presidente.