Los pandilleros procesados por portar armas de fuego en lugares públicos del estado de Illinois deberán cumplir una pena obligatoria de prisión, según una ley promulgada hoy con el nombre de un policía hispano muerto hace seis meses.
La ley Alejandro "Alex" Valadéz, redactada por la procuradora de justicia del condado de Cook Anita Álvarez y patrocinada por dos legisladores estatales hispanos, fue firmada por el gobernador de Illinois, Patrick Quinn.
Valadéz murió en la madrugada del 1 de junio pasado, cuando tres pandilleros dispararon desde un vehículo en marcha contra dos policías que investigaban una denuncia de tiroteo en un barrio afroamericano del sur de Chicago.
Los tres fueron detenidos y se comprobó que uno de ellos se encontraba en libertad condicional en ese momento, tras ser juzgado por agresión agravada con el uso de un arma de fuego.
"Esta nueva ley es un llamado de atención para los pandilleros: si son detenidos con un arma cargada en público irán indefectiblemente a prisión", dijo Quinn en un comunicado.
Por su parte, la procuradora Álvarez dijo que la ley será "una herramienta muy importante para el combate que policías y fiscales realizan contra las pandillas y la violencia en nuestras comunidades".
Igualmente destacó el homenaje a Valadéz, "quien se sacrificó al servicio de los ciudadanos de Chicago".
La ley enmienda el Código Penal de 1961 para crear un nuevo delito no excarcelable denominado "posesión ilegal de un arma de fuego por un miembro de una pandilla callejera".
El delito ocurre cuando el pandillero es detenido en posesión de un arma de fuego y de municiones en calles, aceras y callejones de zonas urbanas del estado de Illinois.
En estos casos la nueva ley requiere una sentencia obligatoria de prisión de tres a diez años.
La firma de la ley se realizó en el Séptimo Distrito del Departamento de Policía de Chicago, al que perteneció Valadéz, con la presencia del alcalde de Chicago, Richard M. Daley.