“Evocación de Artistas” es la última exposición colectiva presentada en la Galería de Arte “Imagen”, en la que los pintores Edwin Miranda, Francisco Mery, Guillermo Touzard, Joseph Firbas y Roosevelt Díaz, expusieron su sensibilidad artística.
Las pinturas del peruano Joseph Firbas denotan, según el crítico Luis Lama, a un hombre que ha recorrido varias etapas hasta llegar a una obra en la cual su textura es trabajada con dominio, tanto en la creación de espacios levemente accidentados, como en la definición de cuerpos que revelan la calidad dibujante de su autor.
Los acrílicos sobre lienzo de Firbas, complementados con toques de textura, “wash” y “collage”, y protagonizados por figuras femeninas y geométricas, revelan la dependencia a los valores de esa buena pintura legada del arte occidental.
Por su parte, Francisco Mery invita con sus obras a los amantes del arte a observar cada detalle, forma, luz y color de todo lo cotidiano de la vida porque considera que esto nos enriquece y nutre nuestra existencia.
Según Mery, óleos con elementos tan sencillos como las frutas, vistas con amor y sensibilidad, nos hacen ver que todo lo que nos rodea forma parte de “eso que llamamos arte”.
No obstante, las obras del artista panameño Guillermo Touzard demostraron tener la misma magia y belleza que las muestras del resto de la exposición colectiva.
Dedicado a la pintura a tiempo completo desde hace más de 12 años, Touzard ofrece al espectador cinco óleos con vibrante colorido en donde los contornos femeninos reciben un toque mágico que resalta las formas.
Pero si de arte se trata, la imaginación no podía quedarse atrás, siendo el mayor demandante el pintor panameño Roosevelt Díaz. A través del manejo de las texturas y la simbología, este artista plasma con óleos todo ese realismo mágico que lo absorbe.
Para Ramón Oviero, Díaz en sus obras ha creado un bestiario que la más de las veces pone intranquilo al espectador, pero a la vez lo atrae y deja expectante.
“Allí verán seres salidos de su vasta imaginación, seres que desbordan la realidad de su entorno, convirtiéndose en elementos de una fabulación pictórica y a la vez, poética”.
La interacción del hombre y la naturaleza también forman parte de esta colectiva. Esto es porque según el artista Edwin Miranda siempre relacionamos a los dioses con lo superior. Su obra expresa el viaje que tienen las ofrendas, pero de una forma completamente abstracta, en donde predominan los colores superpuestos y yuxtapuestos.
“Con esta obra hago un llamado a la conciencia del ser humano para que busque sus raíces y no pierda la identidad con Dios. Un simple pez o una sandía pueden ser algo sumamente especial cuando se hacen para agradar a alguien”.