El Rey Alberto II y la Reina Paola de Bélgica acudieron en compañía de sus hijos al tradicional concierto de Navidad que tuvo lugar en el Palacio Real de Bruselas.
Fue una noche en la que predominó el negro y los colores oscuros entre las damas, la futura reina de los belgas apostó por el verde esmeralda. Matilde lucio un vestido de cóctel, adornado por un ramo de flores drapeadas a la altura del pecho, confeccionado en seda natural y que realzaba su espléndida figura.
La reina Paola prefirió un sobrio traje de chaqueta negro, combinado con una sencilla blusa blanca. Su hija, la princesa Astrid, escogió un traje pantalón también en color negro.