Él considera a los hijos como una responsabilidad primaria; no hay que quererlos, sino amarlos. Lo ideal es ser para ellos un amigo, confidente, compañero y todo lo que se pueda; eso no se obtiene a la ligera, hay que ganarlo se trate del padre o de la madre.
Para este padre viudo no existe eso de "calidad de tiempo". "El tiempo no tiene calidad, el tiempo es tiempo y el que se va no se recupera, por eso hay que darle a los hijos todo el tiempo del que se disponga", señaló.
Como empresario, propietario de Omega Stereo, divide su tiempo entre su negocio, sin "descuidar cada detalle que sucede con mis hijitas". Cuando fundó su emisora radial hace casi 23 años, el panorama de la radio era totalmente diferente. ¿Cómo ha hecho para mantenerse y figurar en la preferencia de muchos panameños? La receta es 5% de inspiración y 95% de transpiración.
"La gente es lo más importante en éste y en cualquier negocio; no hay manera de cuantificar el valor de un trabajador. La renovación permanente implica estar al día con lo que sucede, no en Panamá, sino en los países donde la radio marcha a pasos agigantados en el aspecto tecnológico", expresó Adames.
Su radioemisora fue la primera hace 7 años en hacer transmisiones simultáneas por Internet; los pioneros en utilizar discos compactos cuando los demás empleaban aún discos de acetato. Estar a la cabeza con tecnología de punta, cree, es lo que reditúa al empresario resultados positivos.
En tiempos malos aconsejó echar mano de la creatividad y no gastar más de lo que se gana. Invierta concienzudamente y administre eficazmente. Para Guillermo Adames el amor no sólo debe decirse, también debe practicarse. No tiene miedo de demostrar sus sentimientos, en especial lo que siente por sus hijas.
No tiene esa mentalidad machista, porque al morir su padre, cuando era muy pequeño, su madre le decía: "Hijo, usted nació de una mujer, posiblemente tenga hijas (admonición profética), por consecuencia nunca maltrate a una mujer; el día en que una mujer confíe en usted no divulgue ese secreto". A esa formación le debe su visión poco convencional de padre, hijo y esposo.
Considera que en nuestro país mucha gente se casa por buscar compañía y no estar solo. El cree que tenemos que hacernos amigos de la soledad, porque así nacemos. "No puedo salir por el mercado a ver cómo resuelvo mi problema de compañía", añadió. Este padre ve con agrado que las mujeres se han hecho su espacio a sudor y fuego, imponiendo su calidad de entes pensantes. “Antes se veía como una reproductora”, explicó, “hoy día aporta criterios y dinero; cada día es menos dependiente del hombre”.
Otrora la dependencia económica y social le impedían separarse si las cosas no estaban bien. "Hoy día creo que el hombre panameño ha superado eso, si una mujer tiene un divorcio de por medio y tiene hijos, es "si usted quiere a la gallina, quiere al pollito", sino pues no se meta", manifestó.
Para Guillermo Adames, cuando un hombre se casa, tiene que tener sólo una mujer y tenerla contenta. La soltería, tanto hombres como mujeres, deben aprovecharla y disfrutarla, para llegar al matrimonio con experiencia acerca de las relaciones. La mujer y el hombre solteros tienen que vivir la vida intensamente, sin prejuicios, para cuando lleguen al matrimonio tengan todas las herramientas y conocimientos para sentirse felices y satisfechos para no tener la necesidad de buscar otras alternativas.
El matrimonio no es un recurso social ineludible. Adames cree que hay que casarse enamorado, él se casó a los 40 años. Unos dicen que el matrimonio es como la fiebre, que comienza muy caliente y termina frío; él cree que hay que mantenerlo calientito, siendo creativo con la mujer, sin caer en la lamentable condición de hacer siempre lo mismo.
"Cuando se casan lo primero que algunas mujeres descuidan es el aspecto físico, que es lo que le entra por los ojos al hombre; por su parte, el hombre cuando se casa se deja un abdomen que pareciera que se le hubiera caído el pecho. Los hombres y las mujeres tienen que cuidarse y atenderse uno al otro", fue su consejo final.