Historias que inspiran

08/3/18 - 12:00 AM
Las mujeres están encontrando en sus miedos la fuerza para emprender y destacarse dentro de la sociedad sin perder su identidad e integridad.

Maykela de Ortega

Saskia De la Cruz. Foto: Alcides Rodríguez

Merlymar Herrera.

Rocío Coronado

  • María Victoria Rivera | [email protected] | @mvictoriarc                                            

Saskia De La Cruz, Merlymar Herrera, Maykela de Ortega y Rocío Coronado pasaron por pruebas difíciles. Sin embargo, no se dejaron vencer y salieron adelante emprendiendo en varias actividades que hoy hacen su vida plena.

Fueron sus propias debilidades y temores los que les dieron ese empujón para destacarse en diferentes ramas. Conozca el emprendimiento que les ha cambiado la vida a estas cuatro féminas, hoy en el Día Internacional de la Mujer.

Maestra vida

Un accidente de tránsito hace un año no solo puso a prueba la resistencia del cuerpo de Rocío Coronado, sino también su relación de pareja, la que terminó después de esto.

Comparte que desde niña fue objeto de abuso sexual y violada a los 15 años, conoció los vicios y casi atenta contra su vida; pese a eso, decidió levantarse y abrir sus alas y siempre tuvo presente que quería dejar un legado, desconocía qué, pero era su misión.

Es cuando encuentra en las artes plásticas la forma de expresar todo aquello que lleva interno y más tarde descubre que posee el talento para la orfebrería, el que desarrolla en conjunto con personas que aprecia mucho.

Coronado está impulsado su marca, Ross Desing Art, que ofrece piezas únicas.

Agradece a Dios el talento que posee en sus manos, además, lo considera como una terapia, ya que aún tiene el trauma del accidente que no le permite salir, las lesiones fueron tan graves que aún está en recuperación. No obstante, todo esto no le quita el animo de compartir y dar a conocer sus creaciones.

"Todos tienen derecho a disfrutar y percibir lo que haces con amor sea un cuadro o joya, todo eso que sale de tu corazón", expresa.

Mundo de colores

Emprender realizando manualidades, para Saskia De La Cruz no era una alternativa, no obstante, ante una necesidad emocional, encontró la oportunidad que hoy le ha permitido desarrollarse como profesional a través de la porcelana fría.

Inició creando pequeñas piezas, de ahí se incrementaron los pedidos e involucra a su esposo, quien ahora es su socio en Eimar Creaciones. Luego, ante la gran demanda, comienza a capacitar a otras mujeres.

Es aquí que nota que no solo está enseñando un arte, sino tocando vidas y decide capacitarse como coach de vida y crea entonces la arte terapia con la porcelana fría.

Su historia estuvo marcada por una relación tóxica, de la cual tuvo que huir, pero eso representó perder la cercanía con sus dos hijos mayores.

Paréntesis de la vida

Trabajar para otros por 17 años como ingeniera industrial, para la venezolana Merlymar Herrera significó perderse etapas de la vida de sus hijos, por eso, al llegar a Panamá, uno de sus objetivos era desarrollar algo que le brindara tiempo para su familia.

No obstante, las circunstancias la llevan a analizar su situación: sola, en un país en que no conocía a nadie, en el que no podía desarrollar su profesión y además atravesaba un divorcio, todo esto la llevó descubrir que necesitaba ayuda.

Decide tomar una certificación de coaching de vida para aclarar sus objetivos y esto la lleva a descubrir facetas que desconocía. Además de darse cuenta de que encajaba con su pasión de añadir valor en otras personas.

Ahora se desempeña como coach a nivel personal y empresarial. Ella junto a otras socias han creado La Cueva de Sal, un lugar para relajarse.

'Mamá libera tus culpas'

En la actualidad, muchas mujeres, al convertirse en madres, se encuentran en la encrucijada de decidir si continuar trabajando o cuidar a sus hijos. Este es el caso de Maykela de Ortega, quien al dar a luz, sus ingresos no eran rentables para pagar una niñera, así que junto a su esposo decidieron que dejaría de trabajar.

Y lo que para muchas es una etapa maravillosa, para ella no lo fue, sentía culpas, no sentía la conexión con la bebé y mientras trataba de entender lo que pensaba era un problema de ella, descubrió que otras mujeres pasaban por lo mismo: la depresión posparto.

Comparte a través de las redes sociales las experiencias que la depresión posparto le había causado, abriendo en Instagram el blog La Guardería de Mamá, que hasta el momento cuenta con 33 mil 600 seguidores.

Gracias a esto es invitada a una convención de emprendimiento, en donde se da cuenta de que tiene sangre emprendedora e incursiona como asistente virtual.