La Semana de la Moda de París acogió el colorido desfile de Issey Miyake, las brillantes prendas de Anne Valérie Hash y las formas desiguales de Yohji Yamamoto.
Los vestidos ligeros de Issey Miyake con manchas cromáticas geométricas, compuestos por cortes rectangulares, reflejan el dinamismo de los pájaros en cuerpos en movimiento.

Las rayas colonizaron una parte importante de la colección, ya sea bajo una fina presencia o un contundente estampado bicolor.
El gran azul eléctrico, el amarillo fluorescente, el lila, el anaranjado, el verde y hasta el rojo, desfilaron sobre una pasarela plateada que reflejaba los destellos tropicales en el interior del Grand Palais.




